Brignone
Maravilloso atraco que "masacró" el reglamento
By Juan E. Brignone, editor@notifight.com
Feb 19, 2009 - 8:32:05 AM

La semana boxística dejó varios temas para comentar y es por eso que esta columna semanal se divide en tres partes.

 

MARAVILLOSO ATRACO

 

A pesar de haber noqueado a su rival en el séptimo round y haberlo superado claramente en el desarrollo del combate, Sergio “Maravilla” Martínez simplemente consiguió un empate frente a Kermit Cintrón en la velada denominada “Masacre de San Valentín” del pasado sábado.

 

El nombre finalmente se ajustó a la realidad porque el árbitro Frank Santore Jr “masacró” todos los reglamentos de boxeo.

 

Cintrón estuvo diez segundos inconsciente y Santore hizo los gestos de detención del combate que hicieron festejar al argentino radicado en España. Sin embargo, ante la presión de la esquina boricua y el aval de los comisionados de Florida, dio marcha atrás con su decisión e hizo continuar a “The Killer” como si nada hubiera pasado.

 

Esta situación privó de un legítimo triunfo a Martínez, pero lo que es más grave aún es que puso en riesgo la integridad física de Cintrón, quien salió a pelear tras haber recibido un claro nocaut.

 

Además, ante el evidente y justificado fastidio del quilmeño, le quitó apresuradamente un punto en el último asalto. El árbitro y el supervisor son los únicos que conocen las tarjetas de los jueces, por lo que Santore Jr sabía la influencia que tendría ese castigo en el fallo del combate.

 

Para completar el atraco contra “Maravilla” los jueces Ged O'Connor y Peter Trematerra vieron un insólito 113-113, que finalmente determinó el triste empate para quien había hecho mejor las cosas durante los doce episodios. De nada sirvió que Tom Kaczmarek haya escrito un 116-110 que se ajustó mucho más a la realidad.

 

La credibilidad del boxeo también se ve “masacrada” con este tipo de actitudes de los oficiales de ring. Uno siempre quiere pensar en estos casos son producto de ineptitud o negligencia de los encargados de dirimir justicia. Pero la eventual realización de un combate Cotto-Cintrón para el fin de semana del Desfile del Orgullo Boricua en Nueva York hace sospechar al más inocente.

 

EL FENÓMENO NAMÚS

 

Uruguay es un país sin demasiada tradición boxística. El medio pesado Dogomar Martínez es su máximo exponente histórico, tras haberse batido por diez asaltos con el increíble Archie Moore y haber vencido a Kid Gavilan, entre otras hazañas.

 

La pelea con el por entonces campeón mundial de las 175 libras se hizo en Buenos Aires, mientras que el duelo con el cubano fue en el Palacio Peñarol de Montevideo.

 

Según comentan los más longevos, esa pelea Martínez-Gavilan de 1955 y el campeonato mundial defendido por el argentino Pascual Pérez ante el cubano Oscar Suárez, fueron las de mayor concurrencia al mítico escenario montevideano. Al menos hasta el pasado jueves.

 

Evidentemente los tiempos cambiaron y Uruguay sufrió por muchos por la carencia de figuras convocantes y la angustia de no poder coronar aún un campeón mundial universalmente reconocido.

 

Sin embargo, un gran apoyo del presidente Tabaré Vázquez posibilita en la actualidad un enorme auge del boxeo y ya son 80 los gimnasios en Montevideo donde se puede practicar el arte de los puños.

 

Y una bonita joven de 21 años es la firme candidata a alzarse con la primera corona mundialista para el pueblo charrúa. Además de una interesante pegada (que no se trasluce en su record), Chris “Bombón Asesino” Namús posee un carisma brutal que cautiva al público.

 

Las 7000 personas que colmaron el Palacio Peñarol secaron su garganta al grito de “Uruguay, Uruguay” tras verla vencer a la aguerrida estadounidense Nicole Woods.

 

En mayo de este año, Namús irá por el campeonato mundial welter junior del Consejo Mundial de Boxeo, según nos confió su manager Sebastián Amaya.

 

El sueño de un campeonato mundial está cada vez más cerca para el boxeo uruguayo.

 

EL MALEFICIO ANCHONDO

 

Insólitamente parece haber una epidemia que se contagia de boxeador a boxeador y que afecta la capacidad de dar la categoría.

 

Todo comenzó con el estadounidense Mike Anchondo, quien terminó su efímero reinado súper pluma OMB por no dar la categoría frente al argentino Jorge Rodrigo “ La Hiena” Barrios.

 

Barrios tuvo la mala idea de criticar a “Mighty Mike” al no encontrar respuestas a la forma en que perdió su corona en una balanza.

 

Sus palabras se le volvieron en contra al argentino y el cetro OMB abandonó su cintura porque no pudo marcar las 130 libras frente al dominicano Joan Guzmán.

 

El maleficio parecía terminarse al subir Guzmán a los ligeros. Sin embargo, debió cancelar su pelea contra el estadounidense Nate Campbell al verse imposibilitado de cumplir con el pesaje.

 

“The Galaxxy Warrior” criticó duramente el profesionalismo del centroamericano. Pero la lengua se le hizo un nudo el viernes pasado al no poder dar 135 libras y resignar sus fajas AMB, OMB y FIB. Al día siguiente, ganó su pelea ante Ali Funeka pero ¿se habrá salvado del “Maleficio Anchondo”?


 

El autor es el Editor General de NotiFight.com y actualmente es conductor del programa Fuera de Combate en Radio Belgrano de Argentina. Es periodista de boxeo desde 2000 y ha cubierto peleas en Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Alemania, Corea del Sur, Japón, México, República Dominicana, Panamá y China.

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