

Aunque Román “Chocolatito” González estaba exhausto, con las huellas reflejadas con nitidez en su rostro por la ardua sesión de entrenamiento en el gimnasio Roger Deshón de San Judas, no dejó de proyectar su satisfacción en sus declaraciones por la confirmación de su próximo combate el 6 de octubre en Managua contra el panameño Derceau Cabarca.
El campeón mundial en diferentes divisiones, 105 y 108 libras AMB, estaba desesperado, lo que es comprensible porque su única forma de ingreso económico es tirando golpes arriba del cuadrilátero y su último compromiso fue el pasado 28 de abril en Estados Unidos.
“Estoy muy contento, feliz de poder volver a pelear y nada mejor que hacerlo frente a mi afición. Esa noche puedo garantizarles que saldré a mostrar toda esa furia que he guardado durante estas semanas”, afirmó González.
El agresivo peleador pinolero ha hecho sesiones de guanteo con Carlos “Chocorroncito” Buitrago, Arnoldo Solano, David Morales, entre otros, con el objetivo de adecuar un estupendo nivel físico.
El panameño Cabarca no representa una seria amenaza para Román, no lo digo solo por su registro de 12 (4 KO)-6, sino por la avalancha de talento y calidad que tiene el campeón mundial.
“No menosprecio a mi rival, él tiene hambre de sobresalir como un día la tuve yo, por eso desde que suene la campana saldré con la determinación de ganar con solidez”, admite ‘Chocolatito’.
Derceau no ha enfrentado a peleadores de mi primer en su carrera, el único nombre que ha sonado en el ambiente pugilístico es Ulises ‘Archi’ Solís, quien es el actual monarca 108 de la FIB.
Para González esta representa una pelea preparatoria a 10 asaltos en 110 libras, porque la siguiente será el 3 de noviembre en el Xebio Arena, Sendai, Miyagi, Japón.