Yo estaba equivocado y me disculpo ahora mismo. No puedo culpar a nadie por no bajar al límite de 135 libras de la división peso ligero para mi pelea por los títulos de la AMB/OMB/FIB contra Nate Campbell este fin de semana pasado.
No puedo culpar a ningún entrenador. Ni al nutricionista. Ni a mi manager. El culpable soy yo, Joan Guzmán, porque la culpa es mía.
Mi conducta no fue profesional. Fue mi culpa por entrar al campo de entrenamiento muy pesado. Muchas veces lo pude hacer anteriormente pero, a los 32 años de edad, mi cuerpo decidió no seguir bajando de peso faltando solo 3.5 libras. Mi metabolismo no pudo continuar perdiendo tantas libras en tan poco tiempo.
Le pido perdón, primero que nada, a Campbell. Espero que el acepte mis disculpas.
Les pido perdón a todos los fanáticos boxísticos, los de él, los míos y los fanáticos que querían ver dos boxeadores buenos pelear.
Les pido perdón a todas las personas de mi país nativo, la República Dominicana, y lo siento porque les fallé después de que todos ustedes me han apoyado todos estos años. Y les pido perdón a todos los fanáticos hispanos.
Pido perdón a la cadena de Showtime y espero ganar su confianza con el tiempo.
Pido perdón al Beau Rivage Hotel y Casino y a todas las personas en el área de Biloxi.
Le pido perdón al equipo entero de Campbell desde los co-promotores de Don King y Terry Trekas y demás.
Le pido perdón a mi equipo comenzando con Sycuan Ringside Promotions, el equipo entero del Sycuan Band de la nación de Kumeyaay y a mi manager, José Núñez.
Les pido perdón a los otros miembros de mi equipo que trabajaron tan fuerte.
Le pido perdón a la OMB, AMB, FIB, y también a la comisión de Mississippi.
Aprendí una lección, una lección fuerte, y espero que, con el tiempo, pueda recuperar la confianza de todos.
Humildemente sometido,
JOAN GUZMÁN