
No se crean los amables pero exigentes lectores de estas columnas que es por falta de mejores temas el que hoy vayamos a insistir en el caso del campeón mundial super welter,
Floyd Mayweather, sobre su insólita tozudez de negarse a pelear con el filipino
Manny Pacquiao, si no se accede a sus condiciones previas para celebrar el combate, insistiendo en los exámenes de sangre previos a la batalla de cuero, que es algo que nunca se ha usado en el boxeo.
El púgil norteamericano tiene además problemas de agresiones domésticas con su esposa, que es algo realmente serio en EE.UU. y nada de nada en Colombia. Pero los puede superar y prepararse para que el combate vaya de todas maneras en el próximo 2011, luego de haberse fracasado cuando el promotor Bob Arum lo había prospectado para junio de este año.
No es nada fácil tratar de comprender a ciertos boxeadores y sus posturas para asumirlas, cuando se trata no de pichurrias en materia económica, sino algo de tanta monta como la que ya había trazado Arum a recibir por cada uno de estos dos boxeadores.
Digámoslo, a pesar de haberlo dicho en anteriores crónicas: ¡50 millones de dólares!, libres de polvo, paja y telaraña, a lo minimo entre los dos peleadores, según dicen, que por devaluado que se crea está la moneda norteamericana, es una suma colosal para ser cobrada por una sola noche de trabajo.
El boxeo de altura es el deporte que mejor y más espectacularmente ha remunerado a sus cultores. Sobre todo de unos 50 o 60 años atrás, porque echando rever en el calendario, campeones mundiales como Jim Jefries, Jack Johnson, Jess Willard no era que ganaran gran cosa, a pesar del tremendo poder adquisitivo que entonces debía tener la moneda norteamericana.
En puridad de verdad, como decían los reverendos colegas de 1800 y pico y parte del 1900, los púgiles gozaban de ciertas oleadas de dolaretes que hoy subían y mañana bajaban. Un Dempsey ganó 5 millones como peleador y 3 más en el resto de su vida explotando su popularidad. Joe Louis ganó mucho dinero, cierto es, pero ni sombra de lo que 30 o 40 años más adelante ganó Muhammad Alí.
Pero el Alci por efectos comparativos parecería un pobre diablo ante lo que puedan ganar Pacquiao y Mayweather, si este necio y desvirolado boxeador decide deponer sus pretensiones y encerrarse en un ring con el filipino. 25 millones que los dejarían ‘sentados’ a cada uno de ellos! Una suma que no ganarían los jugadores de Junior, todos, en 15 o 20 años, que no atrevemos a sacar cuentas.
En fin, veremos si el 2011 le dará a los amantes del boxeo uno de los combates, a buen seguro, más excitantes y emotivos de la historia.
Las Opiniones expresadas en esta nota son exclusivas del autor y en ninguna forma representan necesariamente la posición de NotiFight.com
El autor colombiano José Víctor De Castro C., más conocido como Chelo De Castro, es un legendario periodista deportivo de Barranquilla, Colombia. De Castro comenzó su carrera en 1945 en el Semanario La Unidad, dirigido por Armando Zabaraín. En 1946 ingresa al Diario la Prensa, donde estuvo durante 10 años. En 1956 pasa al Vespertino Nacional de Julián Devis Echandía, durante tres años. En el Diario Del Caribe laboró durante ocho años, le vetaron un artículo, razón por la cual renuncia y al día siguiente comienza en El Heraldo, hasta el día de hoy, llevando 38 años de servicio. Un total de 65 años de carrera periodística deportiva.
También en Colombia, De Castro, fundó en la radio un noticiero deportivo que se llama "Desfile Deportivo" con Mike Schmulson. Este programa se inició en Emisora Atlántico, el 7 de abril de 1953, a los pocos meses pasa a la Voz de la Patria. Actualmente se emite por Uniautónoma Stereo y el pasado 7 de abril de 2010 el programa cumplió 57 años.
El maestro Chelo De Castro nos honra con su colaboración desde el 2000. Para nuestro grupo en NotiFight.com, es un gran orgullo contar con una de las plumas boxísticas más respetadas de Latinoamérica.