
En la televisión hay varios canales que muy de vez en vez se acuerdan que el boxeo es uno de los deportes más importantes del mundo y en materia televisiva no hay uno que le vea la cara. Sin embargo, es el menos llevado a la pantalla chica, así como el más llevado es el fútbol, que en los canales suramericanos tiene a periodistas y ejecutivos inmunizados contra el fastidio, pues eso es fútbol a mañana, tarde y noche. Hace unos 4 o 5 años vimos que en uno de esos canales pasaron el combate Dempsey vs Firpo, como también el de Marciano cuando noqueó en menos de 8 asaltos a un Joe Louis envejecido y ni sombra de lo que fue. Y nada más.
La verdad monda y lironda, hay incontables aficionados que se abstienen de ver tanto fútbol ofrecido a todas horas. Y otra no menos monda y lironda es que no hemos podido explicarnos porque los responsables deportivos de esos canales no apelan a un archivo fílmico tan rico y voluminoso como ofrece el pugilismo. Debe ser que a esos jóvenes – supuestamente jóvenes, que no sabemos quienes son – de boxeo no conocen de la misa la media.
Hay centenares de tremendos combates en el siglo XIX que emocionarían enormemente a los televidentes. Comenzando por los menos conocidos y en la división de los pesos completos, hubo una colección de púgiles negros que en sus récords aparecen boxeando 18 y 20 veces entre ellos. Sam McVey peleó 18 veces con Sam Lanford. Joe Jeanette peleó 20 veces con Jim Johnson; nos haríamos fastidiosos extendiendo las citas que pueden darse.
Pero la viene la pregunta obligada de lector: ¿Porqué pelearon tanto entre sí? Porque eran tan buenos y temibles que los boxeadores blancos no querían verlos ni en postalita; y por eso registran esas cifras: 20 veces fulano contra Zutano, Mengano contra Perenceno. Eran unos bárbaros para pelear como para entrenarse. Todos ellos tuvieron que irse para París, donde sí les dieron oportunidades para ganarse el pan, pero igual: peleando entre ellos. Por eso el caso de Jack Johnson, persiguiendo por medio mundo a Tommy Burns hasta que lo acorraló en Australia y allá lo pulverizó, es único en la historia del boxeo.
Nos hemos extendido tanto hablando de una sola división. Pero películas hay por centenares para ver a un Kid Chocolate, Tony Canzoneri, Benny Leonard, de quien decían los viejos cronistas que no podía haber un púgil tan científico como él; medianos como Ray Bobinson, Marcel Cerdan, Jake La Motta, el campeón mundial que casi nos pega por la dura discusión que tuvimos con él en Atlantic City, por haberle dicho que había púgiles tan buenos o aún mejores que Ray Robinson, con quién peleó 4 veces y perdió 3.
En fin, son ellos los productores de canales de televisión los que se pierden y hacen perder al público el goce inefable de tantos combates grandiosos como tiene la historia del boxeo.
Las Opiniones expresadas en esta nota son exclusivas del autor y en ninguna forma representan necesariamente la posición de NotiFight.com
El autor colombiano José Víctor De Castro C., más conocido como Chelo De Castro, es un legendario periodista deportivo de Barranquilla, Colombia. De Castro comenzó su carrera en 1945 en el Semanario La Unidad, dirigido por Armando Zabaraín. En 1946 ingresa al Diario la Prensa, donde estuvo durante 10 años. En 1956 pasa al Vespertino Nacional de Julián Devis Echandía, durante tres años. En el Diario Del Caribe laboró durante ocho años, le vetaron un artículo, razón por la cual renuncia y al día siguiente comienza en El Heraldo, hasta el día de hoy, llevando 38 años de servicio. Un total de 65 años de carrera periodística deportiva.
También en Colombia, De Castro, fundó en la radio un noticiero deportivo que se llama "Desfile Deportivo" con Mike Schmulson. Este programa se inició en Emisora Atlántico, el 7 de abril de 1953, a los pocos meses pasa a la Voz de la Patria. Actualmente se emite por Uniautónoma Stereo y el pasado 7 de abril de 2010 el programa cumplió 57 años.
El maestro Chelo De Castro nos honra con su colaboración desde el 2000. Para nuestro grupo en NotiFight.com, es un gran orgullo contar con una de las plumas boxísticas más respetadas de Latinoamérica.