
El boxeo amateur cubano -o tenido por tal, que ya el amateurismo está muerto y sepultado desde hace más de 20 años y con los propios miembros del COI en función de sepultureros- ha venido de capa caída en las últimas olimpiadas. Si fue en el evento de Grecia, sólo obtuvo una medalla de oro, y luego en el campeonato mundial de Milán, Italia, también se repitió el descalabro, con otra medallita de oro y pare de contar.
También hay que decirlo: las deserciones de los pugilistas cubanos hacia EE.UU. y Europa, que no eran púgiles comunes y corrientes, sino campeones olímpicos unos y campeones mundiales otros, le hicieron una brecha tremenda a las delegaciones de la isla a eventos internacionales. Varios de esos desertores saltaron al profesionalismo (ya lo eran en su país, con el amateurismo de estado que cultivan todos los países comunistas) y hoy están ya ubicados en buenas posiciones en el ¨ranking¨ de los organismos dizque mundialistas.
Si es Guillermo Rigondeaux, con apellido de golfista o algo por el estilo, le está ganando a cuanto contendor le ponen en EE.UU. y se dice que este año disputará título mundial o cuasi mundial. El chico se enfrenta a verdaderos profesionales, pero estos se ven principiantes ante él, que los desborda fácilmente con sus cañonazos a las dos manos.
Sin embargo, tal parece que el boxeo cubano se viene recuperando, al decir de sus orientadores y entrenadores. Ya hasta se animan a concertar apuestas, que en los juegos olímpicos de Londres volverán a los primeros planos, pues confían plenamente en nuevos cuadros de pugilistas en todas las divisiones que se muestran como verdaderas estrellas del Arte de Fistiana.
Realmente, es un acto vergonzoso lo que se le ha venido haciendo al deporte cubano, sonsacándoles sus mejores peloteros y los más destacados púgiles, con el señuelo que a la vuelta de 3, 4 o 5 años lo tienen todo para vivir como millonarios.
Claro está, esos muchachos ven los casos… o concretamente, en singular, del pitcher zurdo Aroldis Chapman, quien estuvo hasta hace pocas semanas peleado por 5 clubes de las Grandes Ligas y ya dicen que tiene en su cuenta bancaria más de 12 millones de dólares soltados por el que se lo llevó en definitiva. ¡Son ¨ganchos mentales¨ que ¨jalan¨ más que un cabrestante de buque. ¿O no?