
Ya cuantos nos dispensan su lectura o ponen su tímpano en dirección de Desfile Deportivo, nuestro órgano
radial, están enterados de la hazaña —porque es una hazaña— la del púgil norteamericano Bernard Hopkins, conquistando un título mundial semicompleto, a la edad de 46 años y 126 días de haber visto ‘la luz primera’ de este perro mundo, cuando a esa edad los que han sido campeones mundiales ya tienen varios años de estar retirado de las cuerdas y rumiando sus densos y voluminosos recuerdos.
El historial boxístico contiene nombres como el peso completo Joe Walcott, un campeón mundial cuando también había traspasado esa ‘línea ecuatorial’ de los 40 abriles; George Foreman, el peso completo noqueado por Muhammad Alí, pero andando el tiempo a su conquistador no se le entendía nada de lo que hablaba, mientras Foreman andaba ‘fajado’ a golpes por el mundo.
El primer púgil en conquistar nada menos que 3 títulos mundiales (mediano, completo y semicompleto, en ese orden) se llamó Jim Corbett. Un pegador tremendo. Ya casi con 45 años tuvo la audacia de meterse en un ring con nadie menos que Jack Johnson. Este lo noqueó en 6 o 5 asaltos, pero Johnson le dijo a los periodistas que Corbett “pegaba más duro” que el 90 % de sus contendores, lo cual era un tremendo elogio.
Cuando se nos menciona a Hopkins nos produce ira el que de inmediato lo asociamos al tremendo error que cometió el padre de Félix Trinidad, quien incurrió en la imperdonable estupidez de enfrentar a su hijo con semejante especímen. Hasta ahí llegó la gloria ascendente que traía el chico borincano, pues a partir de aquella
paliza que nadie le había dado, todo se le vino abajo al señor Trinidad, creyendo que a su hijo no lo paraba nadie, siendo que era un tierno peso medio, acabado de subir, para vérselas con un Hopkins que hacía mucho rato que en la báscula estaba por encima de las 160 libras.
Hopkins es un especialista en tumbar ídolos, pues lo mismo hizo con Óscar De la Hoya, quien se revolcaba de dolor en la lona por un gancho de izquierda que Hopkins le metió en el hígado. En el mundillo boxístico no falta uno que otro asesor súper bruto. Se dice que ese mismo que lo indujo a toparse con Hopkins fue el imbécil que le deslizó en el oído a De la Hoya: “Por ahí anda un filipino de tu peso, llamado Manny Pacquiao, con cara de ser una flan de coco”. El flan era de tachuelas con clavos, que fue el que retiró a De la Hoya, luego de darle la puñera del siglo. Dicen del ‘asesor’ que ahora mismo vende maní en los escenarios boxísticos...
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El autor colombiano José Víctor De Castro C., más conocido como Chelo De Castro, es un legendario periodista deportivo de Barranquilla, Colombia. De Castro comenzó su carrera en 1945 en el Semanario La Unidad, dirigido por Armando Zabaraín. En 1946 ingresa al Diario la Prensa, donde estuvo durante 10 años. En 1956 pasa al Vespertino Nacional de Julián Devis Echandía, durante tres años. En el Diario Del Caribe laboró durante ocho años, le vetaron un artículo, razón por la cual renuncia y al día siguiente comienza en El Heraldo, hasta el día de hoy, llevando 38 años de servicio. Un total de 65 años de carrera periodística deportiva.
También en Colombia, De Castro, fundó en la radio un noticiero deportivo que se llama "Desfile Deportivo" con Mike Schmulson. Este programa se inició en Emisora Atlántico, el 7 de abril de 1953, a los pocos meses pasa a la Voz de la Patria. Actualmente se emite por Uniautónoma Stereo y el pasado 7 de abril de 2010 el programa cumplió 57 años.
El maestro Chelo De Castro nos honra con su colaboración desde el 2000. Para nuestro grupo en NotiFight.com, es un gran orgullo contar con una de las plumas boxísticas más respetadas de Latinoamérica.