Hasta donde tenemos entendido había una grata y por demás saludable temporada boxística en la cual no se había producido una tragedia en la que pereciera un boxeador sobre el ring o al poco tiempo de haber sido ingresado en un hospital, como es lo corriente en estos desdichados acontecimientos, porque nunca o casi nunca perece un boxeador sobre el entarimado.
Un hecho por cierto muy diciente, toda vez que el boxeo es un espectáculo público (como así fuera estimado por decenas sobre decenas de años y no como se le clasificó a continuación de lapso tan prolongado, ya que clasificado acomodaticiamente como ‘deporte’, pudieron tomarlo subsiguientemente por asalto sendas gavillas de aprovechados y de oportunistas particulares para desplazar a las autoridades ejecutivas y policivas que tenían el control del boxeo en el mundo entero). Donde no han podido hacer el ‘trueque’ de la picardía es en los Estados Unidos.
Y a través de miles de combates que se realizan en los cuadriláteros de este “mundo historial” —como decía Juancho Polo Valencia— sólo viene a aparecer en horizonte tan dilatado una que otra desgracia. La última en producirse ha sido esta de varias semanas atrás, cuando el púgil surcoreano Choi Yo-Sam le gana un durísimo combate al indonesio Heri Amol por puntos y no han terminado de alzarle el brazo cuando el chico surcoreano se desploma. Se le conduce al hospital y termina falleciendo un par de días después, luego de ser intervenido quirúrgicamente.
Que sepa este columnista que pese a sus muchos años tanto de vida como de observancia deportiva, esta es la primera vez que un boxeador ha ganado un combate y casi de inmediato se desmaya y termina pereciendo en un hospital. Todos los que han fallecido por acción de los golpes han sido primero perdedores por nocaut y luego dolorosamente perdedores también ante la vida.
Hemos alimentado una tesis por muchísimos años de observación pugilística, tratando de encontrar una explicación razonable ante el desenlace trágico de un combate de boxeo. Y es que a deporte tan rudo y a la vez tan destructivo como el pugilismo y por demás seducidos por la cascada de dólares que suele suministrar, a esta órbita entran los debutantes fuertes físicamente, como también aquellos que no lo son tanto y por ello en sentido general suelen ser las víctimas accidentales de drama tan estremecedor.
Para sólo citar un ejemplo —de tantos que podrían citarse— en refuerzo de la anterior aseveración nuestra, no ha habido en la historia del boxeo un caso más patético y más demostrativo de castigo inhumano recibido sobre un ring, como el de Jess Willard, a quien Jack Dempsey le quitó en Reno, Nevada, el título mundial de peso completo. Y si solo hubiera sido eso, el título. No le quitó la vida porque Willard era eso que hemos dicho: Un hombre tremendamente fuerte.
Miren no más la lista de los destrozos sufridos por Willard: 3 costillas fracturadas; 4 dientes volados a nivel de encías; el pómulo derecho igualmente fracturado. Y la cara una masa sanguinolenta, producto de la palia más bárbara y salvaje que se ha visto sobre un ring. ‘
La Carnicería de Toledo’, se le ha llamado siempre.
Pero el gigantesco Willard se recuperó de semejante ordalía y hasta siguió boxeando, enfrentándose a Luis Ángel Firpo. ¿Todo por qué? Pues por eso, por su fortaleza física excepcional. Pero cuando al boxeo ingresa jóvenes que no tienen el poder asimilador y luego recuperador, el día menos pensado —como decían nuestras abuelas— aparece la barca de Caronte, llegando a las orillas para reclamar una víctima más.
Choi Yo-Sam no tenía la estámina, la fortaleza física para asimilar ese castigo que tantas veces se recibe en un combate de boxeo y se pierde la vida.
Las Opiniones expresadas en esta nota son exclusivas del autor y en ninguna forma representan necesariamente la posición de NotiFight.com o NotiBoxeo.org
Comentarios
CARLOS NINA GOMEZ
16 Ene 2008, 20:39
lamentable la muerte de choi
pero como siempre un fiasco su articulo con absurdas comparaciones entre
boxeadores de ayer y de hoy
para que malgastas el tiempo no escribas
17 Ene 2008, 08:18
eres un gilipollas no tienes ni idea de escribir eres tu muy fuerte ... que
explicacion mas estupida por dios. vaas a decir tu quien es fragil y quien
no lo es ... los pesos mas bajos sufren mas daños porque reciben mas
golpes esta estudiado por medicos
Eugthehuge
17 Ene 2008, 10:01
De la pelea de Dempsey contra Willard siempre se ha dicho que las lesiones
listadas son exageraciones, pues no existe un acta médica que indique que
Williard sufrió tanto daño, e incluso existe película tomada a Willard
sólo un par de días después de la pelea donde se le ve lastimado, pero
no con el rostro deshecho y la boca falta de dientes.
Willard sostuvo la teoría (que nadie ha podido confirmar) de que los
guantes de Dempsey estaban cargados, ya sea con lastre (una barra de metal)
o con yeso en las vendas. Para mantener esta versión, quizás inventó que
le habían roto mil huesos, pero la realidad es que no existe evidencia de
que haya sufrido daños fuera de lo común.
Sin embargo, si uno ve la película, se advierte algo extraño. En el
primer round Willard cae muchas veces (siete si no recuerdo mal) ante los
embates de Dempsey, pero en los rounds restantes de la breve contienda no
lo vuelve a tirar (Willard no sale para la cuarta vuelta). ¿Qué
diferencia hay entre los puños de dempsey del 1er round y el resto de la
pelea? recordar que Willard terminó en la lona el primer round y que, por
no escuchar la campana, la gente de dempsey pensó que era KO efectivo y
que la pelea había terminado, por lo que hubo una interrupción de varios
minutos en lo que se aclaraban las cosas, minutos en los que dempsey,
sintiéndose seguro ganador después del daño propinado a Willard, pudo
haber aprovechado para deshacerse de la famosa "barra de metal" que
escondía en sus guantes.
Nunca se sabrá de seguro. Dempsey siempre aseguró que no había hecho
trampa alguna en su vida, y que lo de Willard no era más que un chisme de
mal gusto.
Por lo que toca al deceso del asiático en fecha reciente, la condición de
ganador no exenta al boxeador de recibir verdaderas palizas. Viendo la
pelea, que fue sin dudarlo cruenta y con castigo para ambos púgiles, no se
advierte sin embargo que Sam haya recibido castigo en cantidad bastante
para mandarlo a la tumba. Sin embargo, a lo largo de su carrera sí que
acumuló castigo. recuérdese que este es el mismo peleador que enfrentó
en dos ocasiones distintas al hasta entonces invencible campeón
Sorjaturong, en combates de antología. También es el mismo peleador que
cedió el cinturón a manos del mexicano Travieso Arce en otra pelea
rabiosa, donde vaya que recibió metralla (aunque terminó de pié) y sólo
la misericordia del réferi le salvó el pellejo.
Ojalá haya aprendizaje de lo ocurrido y que la familia y amigos de Choi
Yo-Sam encuentren fortaleza y consuelo.
Enrique Sanchez
17 Ene 2008, 17:45
Estoy convencido de que el problema que llevo a la muerte a este muchacho
coreano venia de antes(lo mio es suposicion,no soy medico!!!). Mi reflexion
se basa en lo siguiente; no hay dudas que el boxeo oriental es distinto al
que vemos en este lado del mundo,mucho mas duro y violento donde la tecnica
propiamente dicha practicamente no existe,y mas que boxeo,parecen guerras
de poder y aguante. Es por eso que la carrera de estos chicos son muy
cortas(pocos pasan las 35 peleas por ejemplo)por eso es muy raro
encontrarnos con hombres de mas de 30 años,como en el caso de Choi Yo-Sam.
No es que no haya tenido la fortaleza que el cronista dice, sino que lo
suyo fue que estuvo mas tiempo del aconsejable recibiendo golpes y eso lo
llevo a la tumba. Reitero que lo mio es una opinion de alguien ligado a
este deporte por mas de 30 años y nada mas. Saludos desde ROSARIO
,ARGENTINA. Enrique Sanchez.