
¡Luces y sombras en la vida de Kid Chocolate!
By Chelo de Castro, ElHeraldo.com.co
Oct 4, 2007 - 9:17:07 AM
Por supuesto que no tenemos la menor intención de querer polemizar con nuestro
distinguido colaborador Rafael E. Bula, para adelantarnos a quienes lo suponen o lo podrían suponer por el hecho que hoy vamos a traer a estas columnas por segunda vez la estampa de Kid Chocolate, el negrito que era un relámpago en el ring en sus mejores condiciones físicoboxísticas, que de haberlas cuidado mucho más de lo que las cuidó hubiese triplicado su hacienda, que fue grande en tratándose de un peleador de las divisiones bajas. Chocolate con seguridad que arrastraba un déficit alimenticio, derivado de su extremada pobreza infantil y adolescente. Estaban, sí, agazapadas por algunos años debido a su impresionante destreza para pelear, pero luego cuando se codeaba con los mejores púgiles plumas y ligeros juniors ese maldito déficit le pasaría la cuenta de cobro en algunas duras batallas.
Había un conjunto de fallas que no se conocía por el grueso público y hasta por buena parte del periodismo deportivo cubano que tan fielmente seguía al Kid en su periplo por Europa y los Estados Unidos. Por ejemplo, los únicos que sabían que Chocolate tenía el brazo izquierdo más corto que el derecho eran el entrenador americano Pincho Gutiérrez y Jess Losada, quien era íntimo amigo de Pincho... ¡Ah! y el sastre que le hacía los vestidos, puesto de rodillas a jurar que nunca revelaría semejante ‘handicap’.
No se puede negar que Tony Canzoneri fue una piedra en su zapato. El Kid siempre sostuvo que el primer combate él se lo ganó al italoamericano. Pero fue un combate cerrado que dejó una estela de inconformidad cuando declararon a Canzoneri ganador. Chocolate se fue para Europa (Europa es un cuento, que el lugar era París y sus grandes cabarets) y cuando regresó se le metió la obsesión de volverse a medir con Canzoneri.
No hay maneras de saber si el relampagueante nocaut que el cubano se llevó ante Canzoneri en menos de 5 minutos de pelea se debió a malas condiciones. Con éstas a cuestas sabemos de decenas de casos de púgiles que pelearon y aguantaron hasta el final. Pudo haber sido un golpe que le restó velocidad y movilidad, y así las cosas Chocolate estaba perdido ante Canzoneri (un púgil pequeño, de sólo
5 pies,
4 pulgadas de estatura) pero un pegador insigne que no se medía ante nadie y que peleó en 3 divisiones (gallo, liviano jr. y liviano), además de fajarse con unos cuantos welters como Jimmy McLarnin, Billy Petrole, Barney Ross y otros más.
Algo que tampoco se sabía de puertas para adentro en el mundillo de Kid Chocolate: era un hipocondríaco consumado. En el equipaje de Chocolate siempre viajaba una maleta con toda clase de fármacos, para toda clase de enfermedades reales o imaginarias que él mismo se recetaba, sin que hubiera argumento de ningún amigo porque modificara esa situación.
Pincho Gutiérrez embarcó por primera vez para Nueva York con Chocolate, sin que en la meca del boxeo supieran algo de semejante almendrón. Tanto es así que primero le ofrecieron peleitas a 4 y 6 asaltos, siendo que el ‘Choco’ ya había realizado en Cuba combates a 10 asaltos, como estelarista, que ya lo era. Por supuesto, tiburón, ‘¿quieres sardinitas en aceite de oliva?
A Kid Chocolate se le tiene por casi todo el Caribe como “el campeón mundial pluma de todos los tiempos” y eso es más falso que un flan de verdolaga. En el historial de las
126 libras hay figuras inmensas que lo habrían hecho añicos. ¿Cómo cuáles? Hombre, ya esto va muy largo, y por ello sólo diremos como Sandy Saddler, el pluma que en Cuba barrió hasta con los ligeros y lo mismo hizo en
la Argentina. Nadie podía ganarle. Sólo un accidente de tránsito que afectó su vista pudo ponerle fin un poco prematuro a un predominio del que no se tiene referencias en el pasado.
Y bueno por hoy, que ya esto va muy largo...
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