
¡Pero qué gran púgil fue Argüello!
By Chelo De Castro, ElHeraldo.com.co
Jul 19, 2009 - 8:37:13 AM

Nuestro apreciado colega y compañero de faenas en El Heraldo, Manuel Ortega, nos hacía días atrás la observación que nada habíamos escrito sobre la muerte de Alexis Argüello, uno de los mejores campeones mundiales pluma y ligero de los últimos 50 años. Ciertamente, nada hemos escrito sobre él, pero en parte por la pérdida de su palmarés, que no nos aparece por ninguna parte. No sabemos si está extraviado en el “nido de gallinas” que tenemos por archivo boxístico o si lo prestamos y ya se sabe lo que pasa en estos tiempos de badulaques con lo que se presta: Adiós luz, que te guarde el cielo.
Alexis Argüello fue un tremendo boxeador. Ayudado por su elevada estatura entre plumas y ligeros, pues medía casi
5 pies,
10 pulgadas. Dueño de un “jab” silbante y rapidísimo, lo metía como un estilete y ahí mismo daba un medio paso atrás o cruzaba al adversario con un recto de derecha que hacía mucho daño, como lo dice su apreciada cifra de nocauts que supo cosechar en algo así como 13 o 15 años de boxeo.
Muchos boxeadores se obnubilan con ciertos colegas suyos. Se les mete en la cabeza que pueden pasarle por encima y es ya que le están pidiendo a su manejador que le consiga un combate “con ese tipo”. Por eso Argüello puso sus ojos en quien nunca debió ponerlo. ¿Su nombre? Aaron Pryor, que le ponía la piel de gallina a más de cuatro. Tan bueno era, que de barrer con un buen número de pesos ligeros, los ocupantes de la zona alta del “ranking” mundial nada querían saber de él. Y por eso tuvo que subir al casillero inmediatamente superior, o sea, los “welters” chicos, donde reinaba por aquellas calendas nuestro Kid Pambelé. Pero no precipitemos los acontecimientos, que la pelea entre los dos, fue un poco más adelante, para “mala hora” de nuestro gran pugilista.
Argüello quiso pelear con él y contra muchos consejos de amigos y de observadores que le pedían que “no se metiera en esa vaina”, logró que se firmara el combate. Al cabo de los dos primeros asaltos, Argüello debió estar invadido del arrepentimiento. Pryor comenzó a machacarlo con sus golpes cortos y sólidos y lo noqueó. ¿Qué hace Argüello? Pide la revancha para ser noqueado por segunda vez. Luego de eso se vino en picada.
Argüello ha sido el mejor púgil dado por Nicaragua. 10 veces mejor que el Kid Pambelé original, el peso “welter” que vimos en los años 40 en Barranquilla. Personalmente era un hombre cordial y sencillo, como pocos boxeadores. Su suicidio es un misterio, pues gozaba de gran popularidad, como lo demuestra haber sido elegido alcalde de Managua. Fue un grande del Arte de Fistiana, como pocos se han visto en los últimos años.