
El mal estuvo (decimos acá por “fregar la pita”, que es una viejísima expresión popular entre nosotros los “barranquillús”, como decía Fernando De Castro) porque ni es “mal” para este modesto contador de historias, ni mucho menos lo es para quienes quieren conocer los episodios históricos de aquellos años 20 en el boxeo de entonces, de los cuales se dice que fueron únicos e irrepetibles.
En esos años 20 había en Nueva York un Café con mucha clientela, especialmente boxística, ya que al mismo acudían los grandes boxeadores de aquellos tiempos. Y en una mesa, sin querer o con la cosa queriendo, de pronto estaban reunidos grandes boxeadores del momento y de diferentes categorías, pues allí se decía estaban Canzoneri, campeón mundial pluma, Benny Leonard, monarca indesbancable del peso ligero, George Carpentier, Luis Ángel Firpo y varios mas.
De pronto se formó una controversia, al principio un tanto cordial que se fue agriando, entre Firpo y Carpentier. Era 1.923. Carpentier ya había peleado en 1.921 con Jack Dempsey y éste lo había noqueado en menos de 4 asaltos, y Firpo ya estaba entrenando para vérselas con Dempsey.
Cuando la discusión – porque ya era eso, discusión, no charla –Carpentier lanzó un concepto molestoso, por lo que tenía de ofensivo; o digamos mejor que despectivo. Fue cuando Carpentier le dijo al Toro Salvaje de las Pampas, como le decían a Firpo, un concepto de abierto irrespeto:
-“¡Primero cruzo yo a nado el Atlántico, que usted, le pueda ganar a Dempsey”. Dicen los narradores de historia que Firpo se puso rojo, pero se aguantó y lo único que le respondió a Carpentier fue: “Yo lo he visto pelear a usted, pero usted no me ha visto pelear a mí”. Por lo mismo – agregó el argentino – no se ponga a hablar majaderías”.
Los hechos posteriores se encargaron de mostrar escenas que por un tris no dejaron a Carpentier como “dos de queso”, que así se decía antes para señalar protagonistas o pronosticadores que no valían absolutamente nada (en efecto, dos centavos de queso, que lo despachaban todas las tiendas de barrios, era poca cosa entonces.) Firpo botó de un violento derechazo a Dempsey
del ring y si no fue el ganador del combate y el nuevo campeón mundial fue por una serie de factores y artimañas combinadas.
A Dempsey lo cargaron y lo metieron al ring un grupo de periodistas deportivos de EE.UU.,
lo cual es ilegal; el referee tenía que contar desde el momento mismo en que Dempsey salió del ring. Por su parte, Firpo debió atacarlo de inmediato en cuanto subió al ring, pero no lo hizo, perdiendo segundos preciosos para noquear.
Carpentier no portó más por el Café niuyorquino, al parecer porque no se atrevía a verle la cara a Firpo, luego de los tremendos episodios ocurridos.
Y colorín... que ya esto va muy largo...
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El autor colombiano José Víctor De Castro C., más conocido como Chelo De Castro, es un legendario periodista deportivo de Barranquilla, Colombia. De Castro comenzó su carrera en 1945 en el Semanario La Unidad, dirigido por Armando Zabaraín. En 1946 ingresa al Diario la Prensa, donde estuvo durante 10 años. En 1956 pasa al Vespertino Nacional de Julián Devis Echandía, durante tres años. En el Diario Del Caribe laboró durante ocho años, le vetaron un artículo, razón por la cual renuncia y al día siguiente comienza en El Heraldo, hasta el día de hoy, llevando 38 años de servicio. Un total de 65 años de carrera periodística deportiva.
También en Colombia, De Castro, fundó en la radio un noticiero deportivo que se llama "Desfile Deportivo" con Mike Schmulson. Este programa se inició en Emisora Atlántico, el 7 de abril de 1953, a los pocos meses pasa a la Voz de la Patria. Actualmente se emite por Uniautónoma Stereo y el pasado 7 de abril de 2010 el programa cumplió 57 años.
El maestro Chelo De Castro nos honra con su colaboración desde el 2000. Para nuestro grupo en NotiFight.com, es un gran orgullo contar con una de las plumas boxísticas más respetadas de Latinoamérica.