

El
flamante campeón mundial welter interino de la Asociación Mundial de Boxeo
(AMB), el invicto bonaerense
Diego
"La Joya" Chaves, podría realizar la primera defensa de su corona
el miércoles 17 de octubre en el mítico estadio Luna Park de Buenos Aires,
Argentina.
A
pesar de que aún mantiene conflictos con su anterior promotor y representante,
Mario Margossian, con quien realizó
toda su carrera desde su inicio y aún tiene contrato firmado por dos años,
Chaves llegó a un acuerdo con
Osvaldo
Rivero para llevar a cabo su pelea titular del pasado sábado, donde pulverizó
en menos de dos asaltos al francés de origen marroquí Ismael El Massoudi, y así
lo destronó de su porción de la corona en la Sociedad Alemana de Villa
Ballester, provincia de Buenos Aires. Y tras ello, el bonaerense ya parece
tener novedades respecto a su futuro.
"Ya
estuvimos hablando con Osvaldo Rivero, y hemos llegado a un acuerdo para poder
pelear el 17 de octubre en el Luna Park. Posiblemente haga una defensa del
título del mundo allí. Estamos ahora esperando unos días más de descanso, y después
sí, nos sentaremos a charlar y ver si cerramos la pelea del 17 de octubre en el
Luna", señaló "La Joya" (21-0, 17 KOs),
durante
una comunicación telefónica mantenida en la noche del domingo en el programa
radial
“
Ring Side en el Aire
”
, que conduce
Carlos
Irusta, por Radio La Red, de Buenos Aires, Argentina.
"Pelear en el Luna Park sería tocar el cielo con las manos.
Primero llegar a un título del mundo. Y defenderlo en el Luna Park sería algo
que ya sobrepasa toda mi imaginación", agregó.
Por otro lado, el nacido en San Miguel hace 26 años, se refirió a
lo que significa ser monarca interino y lo que desea se haga realidad en algún
tiempo.
"Soy campeón del mundo. Está bien, tengo una parte. Pero me
gustaría pelear con los mejores para ser el mejor. Hoy soy el número 1, pero
compartido. Y me encantaría ser el número 1 yo solo, el verdadero. No compartir
nada con nadie. Tuve la posibilidad de ser campeón mundial interino, y no la
desaproveché. Me gustaría hacer una o dos defensas, y después sí combatir con
cualquiera y hacer la unificación. Estoy dispuesto a enfrentarme a cualquiera
para demostrar que estoy para ser el número 1. Y estoy súper feliz por todas
las cosas que me han sucedido en este último tiempo", manifestó Chaves,
quien
se
alzó con la corona en su primera oportunidad mundialista, en la que el monarca
regular es el estadounidense Paul Malignaggi.
Nieto, hijo, hermano y tío de boxeadores, en una familia que se respira
el deporte de los puños como en pocas, el flamante monarca aún continúa bajando
las pulsaciones, tras comprender lo que logró.
"No se dan una idea lo contento que estoy. Todavía no caigo
que soy campeón del mundo. En una familia tan numerosa, que se me diera a mí, es
algo muy especial. Todavía no podemos creer que haya un campeón mundial
realmente en la familia. Estamos muy felices", afirmó, emocionado.
Sobre el nivel de oposición que encontró en El Massoudi, a quien
envió al suelo en dos ocasiones ante de liquidarlo, "La Joya" indicó:
"Estábamos muy tranquilos, porque habíamos hecho un trabajo al pie de la
letra. Estábamos muy tranquilos con todo mi equipo por ello. Sabíamos que él era
un rival de menor jerarquía, y que el título no podía escaparse de nuestras
manos. El título tenía que quedar acá. Sabíamos que podía ser una pelea
complicada, pero a la vez, sabíamos que el título no se nos podía escapar de
las manos".
Luego
de castigarlo en el primero, en el segundo Chaves lo envió al suelo con un
cross derecho pero se salvó de lo que podría haberle significado una
descalificación producto de, en su afán por definirlo, impactarle una derecha
plena cruzada a la mejilla con el francés en el suelo, mientras llegaba el
árbitro colombiano Uriel Aguilera a separar e iniciar la cuenta. Y "La
Joya" brinda su punto de vista.
"En
las reglas, mientras él no toque la lona, no hay cuenta. Creo que él no había
tocado la lona, y por eso seguí tirando. El árbitro amagó en meterse y se quedó
parado. Y cuando yo seguí tirando, ahí se metió recién el árbitro. Pero él no
había tocado la lona todavía", explicó.
A
pesar de tenerlo por el suelo en tres oportunidades, contando la definitiva, el
quiebre del combate se dio con esa primera derecha cruzada que le conectó al
rostro. A partir de allí, sólo restaba saber cuánto duraría. Y Chaves
reflexiona sobre ello.
"Lo
agarré con todo el envión del cuerpo, no se la pudo aguantar, y creo que ni se
lo esperaba. Habíamos hecho un trabajo muy intenso con todo mi equipo, y salió
al pie de la letra como queríamos. Estábamos muy rápidos y seguros de lo que
queríamos y de lo que hacíamos. Creo que tiramos muy bien esa derecha. Y no
sólo creo que la sintió El Massoudi, sino todo el estadio", opinó.
Y
tras la segunda caída, el momento de la definición fue categórico. "El
estaba totalmente conmovido. Y en cualquier mano que yo lo tocaba flameaba, y
se podía ir al piso en cualquier momento. Sabíamos que teníamos que meter una
mano para terminar el pleito", continuó "La Joya", quien luego
lo sentenció con otra derecha contundente. "Cayó mal. Como colega y como
rival, me asusté yo también. Lo vi caer realmente muy feo y muy mal. Pero
gracias a Dios no fue nada, y me tranquilizó mucho saber que no había sucedido
nada con un colega", culminó.