Cristian "Italiano" Esquivel
, monarca intercontinental juvenil gallo del CMB, dice que bien vale la pena el esfuerzo de pasar seis horas diarias en el transporte público para viajar desde su natal San Diego
La Huerta, municipio de Calimaya, Estado de México, al Distrito Federal, para entrenar con el famoso manejador Rudy Pérez.
San Diego
La Huerta está a una hora de Toluca. Este muchacho de 24 años, quien se conserva soltero, gasta 150 pesos en pasajes cada día. Su premio más reciente fue un rápido nocaut sobre el noqueador nicaragüense Reynaldo Cajina. Éste venía de noquear a Mario Macías, quien subió como titular bantam de
la NABF.
-¿No te resultaría mejor rentar un apartamento en el DF?
"No. Porque no hay dónde correr como a mí me gusta. Yo corro en la altura y me fortalezco más físicamente".
-¿Merece la pena totalmente?
"Sí, realmente todo el sacrificio que hago, de venir hasta México, pues sí ha valido la pena".
-¿Te desquitas con tu rival?
"Sí, lo hago, claro, no con la intención de lastimarlo, pero sí con la intención de ganar y acercarme a una pelea de campeonato del mundo".
-¿Esta racha para mejorar tu marca a 16-2, 11 nocauts, ya no la sueltas?
"Espero seguir así hasta que esté como número uno en las clasificaciones mundiales, en peso gallo".
-¿El camino es aún largo?
"Sí, es complicado, pero trabajo para aprovechar la oportunidad cuando llegue. Me falta experiencia y en este año espero enfrentarme a rivales de calidad; creo que a mediados o finales del año que viene ya podré disputar un campeonato mundial".
-¿Te inspiras en alguien?
"Sí, admiro mucho a Juan Manuel Márquez, por su entrega al deporte y la disciplina que tiene arriba y abajo del ring".
-¿Habías tenido algún promotor anterior?
"No, apenas tengo un año con el doctor Fausto Daniel García, del cual estoy muy agradecido por todo el apoyo que me ha dado".
-Tienes dos derrotas, ¿te han servido?
Sí, son dolorosas, pero a veces son necesarias para darse cuenta que el camino es duro y que este deporte exige mucha disciplina".
-¿Hubo alguna falla en tus dos tropiezos?
"No es pretexto, sí hubo falta de preparación, pero también mis rivales fueron mejores que yo".
-¿Algún familiar tuyo te inculcó el interés por el boxeo?
"Mi papá fue boxeador aficionado, de ahí viene el gusto por el deporte; él me ponía a entrenar a veces, desde los siete u ocho años. Ya mi primera pelea amateur fue a los 17 años".