

El argentino
Juan Larena es una de las voces de boxeo más reconocidas a nivel mundial. Desde hace 20 años Larena es la voz oficial de “
Combate Space”, un show de boxeo producido en Argentina y que se transmite en todo el continente americano.
Pero Larena no es un narrador de estudio. Viaja a la mayoría de los combates sin importar si es en Alemania, Finlandia, Hungría, Nueva York, Las Vegas, o cualquier otro sitio del mundo.
Casi siempre está en ring side, y pese a esa relación cercana que tiene con la industria del boxeo, con sus principales protagonistas como son los boxeadores, es una de las personas que más critica la actuación de los jueces, incluso los manda a la cárcel en plena transmisión por fallos descabellados.
Este 2011, Larena se ha puesto el uniforme de carcelero en varias ocasiones, porque al igual que la mayoría, no concibe cómo se han producido fallos que afectan la frágil credibilidad de este deporte.
Sabe que esos fallos no solo manchan la imagen del boxeo, sino que le abre espacio a otros deportes emergentes como el Arte Marciales Mixtas, que quieren ocupar ese puesto de preferencia que por décadas ha ocupado el boxeo entre los deportes de combate.
“En la historia del boxeo, fallos malos se han dado desde tiempos de John Sullivan, pero si ahora los nota más el público, es porque creo que el periodismo se ha dado cuenta que hay que castigar estas decisiones”, comentó Larena, quien estuvo presente en la reciente 49 Convención Anual del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en Las Vegas, Nevada, con todo su equipo de “Combate Space”.
“Existe un disgusto generalizado y encima de todo, pienso que existe una racha mala. Este año hemos tenido una seguidilla malísima de decisiones”, reiteró.
“Es una cosa como uno mismo quisiera pegarse un tiro en el pie. He discutido mucho esto con José Sulaimán (presidente del CMB), pero no estoy de acuerdo con su forma de actuar, porque se reúnen en privado con los jueces para discutir lo malo que hicieron. Soy de la opinión que al jurado hay que ponerlo en la picota, decir esto es así y suspenderlo un mes, seis meses, un año o de por vida si es necesario. El boxeo profesional es un negocio y no se puede seguir afectando a la industria”, añadió.
ATLETAS EN LA MIRA
Según Larena, los organismos deberían ser estrictos con sus réferis o jueces laterales, como cuando sancionan a boxeadores por algún tipo de comentario o falla en el ring.
“¿El jurado es inmune? No, suceden los problemas, pero los organismos se tardan en pronunciarse. Me gustó que el CMB en la pelea de Bernard Hopkins contra Chad Dawson, en octubre, no reconoció el triunfo de Dawson, decretaron no contest, no así la Comisión Atlética de California que dos meses después declaró nulo el combate”, explicó.
¿Quién está fallando?
“Creo que falta mirarse al espejo, que los responsables se digan: ‘no podemos seguir evitando la realidad. Si nos designaron para un puesto, hay que ser responsables, hay que cumplir’. A mí me bromean mucho porque tengo la costumbre que cuando se producen fallos descabellados, llamo a la Policía y pido que echen presos a los jueces. Sinceramente, no quisiera que a los pobres tipos los metan presos, pero esa expresión significa que alguien tome cartas en el asunto.
Hay gente que acepta las fallas, como el réferi Russel Mora que no vio los golpes bajos de Abner Mares contra Joseph Agbeko, en la primera pelea en que estos se enfrentaron. Yo le pregunté a Mora ¿qué pasó en esa pelea? Y él aceptó que vio el vídeo y se equivocó. Incluso, aceptó que lo dejaran sentado (sancionado) varios meses. Pero hay otros que cometen la injusticia, cometen el error y con gran cara dura, dicen que están bien”.
¿Esa pasividad de los organismos qué tanto afecta al boxeo?
“Es grave, porque los organismos no deben reaccionar porque la gente se enoja. Al contrario, los directivos son los que tienen que dar el ejemplo. Yo no quito que me equivoque en mi juicio, ya me ha pasado, pero debemos evitar esos fallos localistas, en los que uno mismo ha aceptado, como el triunfo de Lamont Peterson sobre Amir Khan, Robert Helenius sobre Dereck Chisora y lo más grave, esa victoria de Juan Manuel Márquez sobre Manny Pacquiao”.
¿A veces da la impresión que los jueces se ponen de acuerdo en votar por uno y otro peleador?
“Hay un problema muy serio, y seamos honestos, ¿cómo se eligen los jurados? Los organismos ponen uno, los promotores empujan por otro y los boxeadores por otro. Pero es muy común que gana el peleador del promotor local, porque él paga los boletos de primera a países como Alemania, Corea, Japón, que incluyen hoteles de primera, tragos gratis, y otras cositas gratis. El promotor paga eso, no lo pagan los organismos y no es posible que eso siga así, porque el jurado se está condicionando. Cuando llega el momento difícil, ¿no es humano que haya un poquito de inclinación hacia el peleador del promotor? A lo mejor estoy equivocado, pero las cosas son como parecen y una de las cosas que debemos hacer es eliminar cualquier suspicacia”.
Según el periodista argentino Juan Larena, hay que tomar medidas que ayuden a la limpieza del boxeo. “Si uno empieza a limpiar el boxeo, mejoraríamos bastante. Por ejemplo, los gastos de los jueces deben salir de las sanciones que se aplican a las peleas y otra cosa importante es que debe haber un comité independiente designando a los jurados”.
“Necesitamos darle la dosis de descendencia al boxeo, porque de lo contrario seguirían viendo al boxeo como la mafia norteamericana, aquella que aniquilaba a los rivales sin ningún problema”.