
El campeón emérito y diamante mediano del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), el argentino
Sergio “Maravilla” Martínez lanzó oficialmente su reto contra el monarca welter de
la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el filipino
Manny “Pacman” Pacquiao, para que se enfrenten en un combate encuadrado en las
150 libras
-68,040 kg.-, a disputarse en algún momento de 2012.
A pesar de estar enfocado íntegramente en su próximo desafío, donde se mediará al invicto inglés Darren Barker, el 1º de octubre en Atlantic City, Martínez (47-2-2, 26 KOs) quiere cumplir su sueño de llegar al primer lugar del ranking mundial libra por libra. Y para eso, quiere enfrentarse a los mejores. Así es que, por más que deba bajar considerablemente de peso, lanzó el reto a Pacquiao (53-3-2, 38 KOs), luego de numerosos cruces y especulaciones mediáticas al respecto.
“Estoy dispuesto a bajar a las
150 libras para enfrentar a Manny Pacquiao.
No depende sólo de mí. Hay que ver qué pasa; si su equipo y Bob Arum aceptan. Porque una cosa es pelear con Antonio Margarito en
150 libras, y otra cosa es pelar conmigo en
150”,
afirmó “Maravilla”, durante una comunicación telefónica mantenida en la noche del domingo en el programa radial
"Ring Side en el Aire"
,
que conduce
Carlos Irusta, por Radio
La Red, de Buenos Aires, Argentina.
A pesar de ser reconocido como el mejor mediano del planeta, quien también fuera monarca superwelter no le teme a la exigencia física. Incluso, debería descender a un peso que no registra desde hace más de ocho años, cuando derrotó al ghanés Frank Oppong, el 9 de mayo de 2003 en Leganés, España.
“Es por debajo del límite máximo de superwelter,
154 libras [69,850 kg.].
150 libras son 68 kilos. Es un esfuerzo increíble para mi cuerpo -explica-. Yo vivo con 78 o 79 kilos, con un 3,2% máximo de grasa. Es decir, tengo muy poquita grasa en el cuerpo y mucha masa muscular. Bajar a ese peso podría ser fatídico incluso para mi salud. Pero bien hecho, como siempre intentamos hacer las cosas, y con el tiempo suficiente, creo que es posible de realizar”.
“Estoy completamente decidido. Sino, es muy complicado poder realizar un combate grande en 2012. Entonces, ¿qué mejor que comenzar el año desafiando al mejor? ¿Qué mejor que decirle: ‘Jugamos en tu terreno y en el peso que quieras’? ‘Donde quieras, la fecha que quieras y en el peso que quieras”, remarcó.
Mucho se mencionó y especuló en trono a este choque. Por eso, el quilmeño invita al astro filipino: “Él siempre dijo
150 libras, y menos de eso no. Y yo respeto su postura, porque él es un boxeador pequeño, incluso para 150. Pero va a estar jugando con la ventaja de que yo voy a estar prácticamente con diez kilos menos en mi cuerpo”.
Y con la cuestión del peso saldada, no deberían existir mayores inconvenientes. “Él respeta lo mío, y yo respeto lo suyo. Nos ponemos de acuerdo, nos sentamos, firmamos el contrato y no hay problema”, vaticina, y puntualiza: “Lo tomo de la forma más seria y responsable porque sé que es algo delicado, pero sería algo espectacular para mí. Me motivaría muchísimo. Sería pelear con el mejor, y tratar de robarle ese mote”.
De todas formas, junto a esa esperanza de cruzarse con él en un ring, también hay algo de escepticismo respecto a las declaraciones del “Pacman”. Por eso, insiste: “Pacquiao dijo varias veces que si yo bajaba a
150 libras peleaba conmigo. Lo dijo Bob Arum también. Pero yo sé perfectamente que lo dijo porque yo siempre dije que menos de 154 no puedo dar. Pero por lo que puede darme ese combate, sé que vale la pena hacerlo. Él dijo que en
150 libras me enfrenta. Pues ahora, en este momento yo le propongo combatir en
150 libras. Y no debería haber problema. Margarito es más alto, más grande y largo que yo, y bajó a 150, y pelearon. ¿Por qué no puede pelear conmigo? Mi propuesta es esta. Tanto a él como a Floyd Mayweather Jr. Pero si fuese
Pacquiao
primero
, mejor”.
Consciente de las repercusiones que conllevan sus dichos y sus consecuencias, Martínez replica: “La intención es esa. Yo estoy haciendo la movida. Espero que Pacquiao, Bob Arum y Freddie Roach acepten”.
No obstante, un ilusionado y desafiante “Maravilla” reconoce que para llegar a exponer su cuerpo a tamaño esfuerzo sólo precisa una cosa: “Si se hace, va a ser un gran espectáculo. Necesito tiempo. No menos de once o doce semanas. Lo que serían cuatro meses, para hacer un trabajo como corresponde y poder bajar a ese peso. Es algo serio y delicado, pero hay algo muy serio detrás. Y creo que vale la pena”.
Y para el final, lanza nuevamente su mensaje esperando respuestas en el equipo del filipino:
"150 libras, 68 kilos, o como quieran llamarlo, pero lo que me gustaría es al final de 2012 tener ese desafío. Más allá de que respeto a mi próximo rival, Darren Barker, y ahora pienso en mi pelea del 1º de octubre, para finales de 2012 quiero a Manny Pacquiao”.