
Cuando Roberto Durán conquistó al mundo
By Daniel Alonso, Lo Mejore del Boxeo/La Estrella de Panama
20/06/2008 11:45
Si hay un recuerdo que resplandece en mi memoria cada vez que, por alguna razón, hago referencia a los grandes momentos del boxeo panameño, es precisamente el que me devuelve a aquel 20 de junio de 1980. Panamá ya había tenido catorce campeones mundiales y era considerada una potencia boxística con la figura de Roberto “Mano de Piedra” Durán como nuestro estandarte. El Doctor Elías Córdoba y Rodrigo Colón Sánchez eran dirigentes de primerísima línea en la Asociacion Mundial de Boxeo (AMB) y en Panamá, el General Omar Torrijos, con el coronel Rubén Darío Paredes como alto comisionado, le daba al boxeo una categoría de “asunto de Estado”. “El Cholo” había sido campeón indiscutido de los pesos ligeros, título al que le dio lustre con sus doce exitosas defensas, y saltando por encima de la categoría junior welter, había abandonado su corona para buscar la de los pesos welters. Antes no era como ahora.
Durán tuvo que enfrentar a rivales de alto perfil para poder ser considerado como retador del que, en esa época, era el “Golden Boy” de los Estados Unidos, Sugar Ray Leonard. “El Cholo” recorrió el camino, dejando atrás a Monroe Brooks, Jimmy Heair y Carlos Palomino, entre otros, y el 20 de junio de 1980, apenas cuatro días después de haber cumplido 29 años, trepó a un entarimado instalado en el Estadio Olímpico de Montreal para desafiar al invicto en 27 peleas.
Era el mismo escenario donde, cuatro años antes, Leonard había conquistado la medalla de oro olímpica para su país. La pelea tuvo demasiada trascendencia. No era únicamente la segunda defensa del título welter que Leonard le había ganado a Benítez. Era mucho más que eso. Era la confrontación del poderío estadounidense con la bravura latina.
Panamá se paralizó.
Recuerdo que quise ver la pelea en el barrio de El Chorrillo, donde nació el “Mano de Piedra”. En la casa de mi compadre Marquitos Fernández, ví la transmisión por televisión. ¿Cómo olvidar ese segundo asalto cuando Durán estremece a Leonard? ¿Cómo no recordar el momento en que, faltando pocos segundos, Durán le pone la barbilla a Leonard para que intente golpearlo? ¿Cómo no vibrar, aunque hubiesen pasado casi tres décadas, cuando el anunciador gritó a voz en cuello…”AND NEW”, señalando el triunfo de Durán por decisión unánime?
Cada detalle viene a mi mente, como las caras de alegría de Plomo, Ray Arcel y Freddy Brown. Nunca antes, a mis diecinueve años, había sentido tal felicidad en el ambiente de mi querido país.
Aquel fue un privilegio que mi generación tuvo la dicha de vivir. Hoy, muchos jóvenes de treinta años para abajo no pueden imaginarse lo que significó ese día para Panamá y el carnaval que sobrevino en nuestra ciudad, a la llegada del nuevo campeón. La multitud que lo recibió en Paitilla, luciendo una boina blanca y la faja verde del CMB en la cintura., y el desfile que lo condujo, ¡Victorioso! hasta su barrio chorrillero.
No, definitivamente creo que no hay otro momento como ése en la historia del boxeo panameño. Hay muchos otros que nos enorgullecen y por los cuales sentimos especial satisfacción. Pero el triunfo de Durán sobre Leonard es único, incomparable.
A veintiocho años de ese memorable episodio, brindo por la salud del más grande de nuestros atletas, agradeciéndole hoy, y por siempre, habernos regalado tan impresionante triunfo.
Preguntas, Comentarios, Opinión:
Daniel Alonso
El autor es un veterano y prestigioso historiador-periodista panameño. Actualmente se especializa en Boxeo, como comentarista (golpe por golpe y de colorido) del popular programa televisivo internacional "Lo Mejor del Boxeo" y Editor de Deportes del diario "La Estrella de Panama".
Las Opiniones expresadas en esta nota son exclusivas del autor y en ninguna forma representan necesariamente la posición de NotiFight.com o NotiBoxeo.org