
Parecería que la antipatía hacia
Floyd Mayweather Jr. no tiene límites. Antes, durante y aún tras el epílogo a toda máquina que le brindó a su pelea con Miguel Cotto, no faltaron comentarios menoscabando su gestión.
Concuerdo en que varias facetas de su complicada personalidad lo hacen antipático y hasta odiado… pero démosle al César lo que es del César, Mayweather es el mejor del mundo libra por libra, kilo por kilo, o lo que se les ocurra.
Cotto dio formidable batalla y eso hay que destacarlo. Sus golpes no sólo hicieron sangrar la nariz del adversario, también le dejaron el rostro hinchado. Claro que si entramos a comparar, la cara del héroe de Caguas quedó peor. Olvidó emplear el jab con mayor frecuencia, prefiriendo el ataque frontal, aunque eso son diez pesos aparte ya que eventualmente su oponente creo que habría hecho los ajustes correspondientes para neutralizarlo.
Mayweather a mi entender venía ganando la pelea con un margen ajustado pero seguro. Sin embargo en los dos últimos, sabiendo que nunca hay que confiar en los jurados echó el resto, combinando su excepcional bagaje técnico con una encomiable reserva física y desplegando la agresividad que casi pone KO a Cotto en los últimos minutos del pleito.
En cuanto a las tarjetas, correctas en determinar unánimemente el ganador, pero un poco exageradas en el puntaje, especialmente la de Hoyt, un juez con antecedentes de peleas importantes (por ejemplo, fue el único que dio empate la más reciente de Pacquiao vs. Márquez) pero que el sábado la vio de un sólo lado al anotar 118-110.
De cualquier forma, punto más punto menos, lo concreto es que “Money” (más allá de los millones que embolsa antes de iniciar sus vacaciones en la cárcel) probó que en el boxeo de verdad no valen las excusas. Recién después de la pelea confirmó los rumores sobre la mano izquierda lesionada durante una sesión de entrenamiento y hasta un resfrío pasajero. Subió de categoría sin dramatizar el déficit en la balanza, haciendo resaltar su diferencia con Pacquiao, quien sólo estaba dispuesto a vérselas con Cotto si el boricua bajaba de peso y se acercaba a su categoría.
Floyd piensa que será difícil concretar el encuentro con Pacquiao y hay mucho de verdad en su queja sobre los obstáculos impuestos por el promotor del “pacman”, Bob Arum. Coincidentemente, la Top Rank, (con sede en Las Vegas) vio invadido su propio patio por tres hombres que tuvo bajo su control durante años pero que se alejaron de la empresa no precisamente en los mejores términos: Mayweather, Cotto y Oscar De La Hoya (hoy presidente de Golden Boy Promotions).
Con 35 años cumplidos, ocho títulos en su haber e invicto, cobra validez la especulación sobre el retiro de Mayweather, si no se pudiera concretar el duelo con Pacquiao. De una u otra forma:
CAMPEÓN CON MAYÚSCULA.
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Párrafo aparte para el Saúl “Canelo” Álvarez, cuyo progreso se ha ido notando pelea tras pelea. Frente a un veterano – pero muy bien preparado ex-campeón como Shane Mosley – demostró entereza ante la adversidad cuando sufrió un corte sobre el ojo. No perdió la calma, supo defenderse y sacó a relucir su artillería. Todavía le falta un poco… pero hizo lo suficiente como para que los más escépticos lo tomen en serio.
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En una noche de veteranos campeones, aplausos también para el
Carlos “Indio” Quintana, quien reverdeció laureles y bien puede estar entre los candidatos a enfrentar próximamente al “Canelo”.
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La única decepción del programa fue Jesse Vargas. Buena estampa… y poco más. La notoria maquinaria publicitaria que apuntala la campaña de este invicto no es suficiente para cubrir sus falencias. Si Vargas no pone más corazón, pasará por el boxeo apenas como un fugaz meteoro.
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Para los televidentes de SPACE, la transmisión contó adicionalmente con el espectacular mano a mano entre el capitán Marco Huck y Ola Afolabi. El popular serbio-alemán sacó las papas del fuego a último momento y el empate seguramente dará lugar a un tercer y emocionante encuentro.
Las Opiniones expresadas en esta nota son exclusivas del autor y en ninguna forma representan necesariamente la posición de NotiFight.com
Juan Abraham Larena es la reconocible voz de los relatos desde el ring side de Combate Space, un profesional de vasta trayectoria que ha formado parte del equipo del programa desde su inicio en abril de 1991.
Larena comenzó en el periodismo junto a su padre (el creador de Pivot en el deporte) en medios radiales y televisivos de Mar del Plata (Argentina), pasando a residir en los EE.UU. hace más de cuarenta años. Se desempeñó como representante de la Editorial Abril en New York durante una década, escribiendo para las revistas Panorama, Siete Días, Corsa y Claudia. Además, fue corresponsal del Canal 13 de Buenos Aires y de Radio Rivadavia.
Por otra parte, ha tenido a su cargo la producción y comentarios en castellano de eventos como Wimbledon y Roland Garros, los concursos de belleza Miss World (desde Londres, Hong Kong y Sudáfrica), torneos de golf, la Maratón de New York y las 500 Millas de Indianápolis. Por otro lado, Larena fue ejecutivo de International Management Group y Trans World International, dos de las empresas más importantes del mundo en Marketing y producción de televisión deportiva.
Tras retirarse de las mismas en calidad de Senior Vicepresident, se concentró en actividades tan diferentes como el boxeo (relatos de Combate Space); el tenis (fue consejero para América Latina de la Federación Francesa) y la música (responsable de las giras latinoamericanas de artistas de fama internacional como Itzhak Perlman, José Carreras, Joshua Bell, Evgeny Kissin y Wynton Marsalis).
Larena es parte activa en la selección de las peleas internacionales que brinda el canal y también es columnista de las propuestas online del programa (Facebook, website).