La Opinión está de manteles largos, al cumplir el domingo tres cuartos de siglo de una trayectoria periodística en la que ha mantenido informado día con día al aficionado sobre las grandes figuras boxísticas locales y mundiales a su paso por la gran urbe angelina.
Así, este diario siguió de cerca las carreras de inolvidables peleadores como Juan Zurita, Manuel Ortiz, Lauro "Tigre" Salas, Raúl "Ratón" Macías, José Becerra, Henry Armstrong y Ike Williams, por mencionar sólo a algunos de los campeones que dieron lustre a la llamada época de oro del pugilismo angelino.
Pero también están aquellos que no lograron coronarse, como Ricardo "Pajarito" Moreno, Alberto "Baby" Arizmendi, y Enrique Bolaños, pero que también son joyas del enorme talento que surgió en las décadas de los 30, 40, 50 y 60.
El viejo caserón de la 18 y Grand, el vetusto pero remodelado Olympic Auditorium, que continúa como mudo testigo de aquellas épicas batallas, y los desaparecidos Hollywood Legion y el Wrigley Field, formaron el trío de los máximos escenarios que hicieron vibrar al boxeo angelino y en los que La Opinión siempre hizo acto de presencia para entregar a sus lectores las crónicas y los resultados de esas veladas.
Sin embargo, fue el Olympic Auditorium, que abrió sus puertas en 1925, donde se dio cita lo más grande del boxeo local e internacional, y donde la sangre azteca siempre encendía la llama del patriotismo y la idolatría.
El tapatío Zurita, quien enfrentó entre otros a Rodolfo "Chango" Casanova, un campeón sin corona, conquistó el cetro mundial ligero de la NBA al vencer por decisión en 15 asaltos a Sammy Angott.
¿El escenario de la hazaña de Zurita?: el Hollywood Legion Stadium, y esa enorme victoria para los mexicanos la realizó el 8 de marzo de 1944.
Empero, Ike Williams, noqueó en dos giros a Zurita el 18 de abril de 1945 en la ciudad de México, y ahí nació una estrella que se convertiría en un verdugo de los mexicanos.
También en Los Angeles el mexicano Raúl "Ratón" Macías conquistó el cetro gallo NBA al noquear al tailandés Chamrern Songkitra el 9 de marzo de 1955, y el tapatío José Becerra logró el título gallo al noquear al francés Alphonse Halimí el 8 de julio de 1959, y lo volvió a noquear el 4 de febrero de 1960.
Monstruos del ring
"El primer ídolo chicano que surgió en Los Angeles fue Bert Colima, cuyo verdadero nombre era Epifanio Romero, pero se hacía llamar Colima para que sus padres no supieran que era boxeador", relata Luis B. Magaña, quien fungió como relacionista público de ese escenario por más de 50 años.
"Colima inició y terminó una línea donde los chicanos y mexicanos acudían a observarlos pelear, entre otros a `Baby' Arizmendi, Lauro Salas, Enrique Bolaños y Art `Golden Boy' Aragón. Al final, Mando Ramos, Carlos Palomino, Pipino Cuevas, Danny López y Lupe Pintor fueron los ídolos que continuaron con esa herencia dejada por Colima", explicó Magaña.
Aparte de Zurita, Bolaños y Arizmendi, sin duda alguna el llamado "Tigre de Monterrey" Lauro Salas fue de esa clase de peleadores que mantenía al público en la orilla de la butaca.
Salas, conquistó el cetro ligero de la NBA, al superar por decisión en 15 asaltos a Jimmy Carter el 14 de mayo de 1952. Entre sus grandes triunfos se cuenta el que tuvo ante Manuel Ortiz el 28 de septiembre de 1948, pero también cayó ante el propio Ortiz, el 26 de abril de 1949.
Otro de los llamados grandes fue el inolvidable Manuel Ortiz, "El Rancherito del Centro", quien ganó el título mundial gallo al vencer por decisión en 15 asaltos a Harold Dade el 11 de marzo de 1947 en el Olympic.
Tragedias y escándalos
Además de las magníficas peleas, las grandiosas entradas y el desfile de la crema y nata de los artistas de Hollywood como Ricardo Montalbán, Lupe Vélez, Burt Reynolds, Andy Russell, Lee Majors, Steve McQueen y Ryan O'Neal, entre otros, las tragedias también forman parte del boxeo.
En 1980, el mexicano Guadalupe "Lupe" Pintor noqueó a Johnny Owen, y éste fue retirado del ring inconsciente. Seis semanas después el inglés falleció víctima de los golpes recibidos.
En 1983, el jalisciense Kiko Bejines también murió a consecuencia de los golpes recibidos por parte de Alberto "Piolín" Dávila.
Esas peleas se llevaron a cabo en el Olympic Auditorium.
En 1963, en la primera y única función que se celebró en el Dodger Stadium, el cubanomexicano Ultiminio "Sugar" Ramos noqueó al estadounidense Davey Moore, quien días después murió en un hospital local.
En una de las más grandes contiendas escenificadas en la llamada segunda época de oro del boxeo angelino, Erubey "Chango" Carmona derrotó a Mando Ramos para conquistar el cetro ligero el 15 de septiembre de 1972 en el Coliseo Memorial, y Ramos salió en camilla directo al hospital.
Sin embargo, una de las acciones más recordadas por los aficionados fue la noche del 30 de abril de 1964, cuando el japonés Hiroyuki Ebihara superó por decisión dividida al mexicano Efrén "Alacrán" Torres, y la reacción no se hizo esperar, pues la multitud, molesta por la derrota, causó destrozos en el Olympic.
Según Magaña, las butacas volaban de lado a lado. Hubo fuego, la gente rompió lo que encontraba a su paso, pero afortunadamente no hubo víctimas.
"En cuanto vi todo eso corrí a avisarle a la señora Aileen Eaton, quien, como siempre, se encontraba en la oficina contando lo recaudado. Ella siempre fue muy inteligente y sabía cómo manejar las cosas".
"Llegué y le dije: `Señora Eaton, hay que llamar al Departamento de Bomberos, pues la cosa luce muy mal'. Tranquila y sin inmutarse, me contestó: `Olvídate de eso, lo que hay que hacer es llamar a la `aseguranza', pues así nos pagarán todo y tendremos butacas nuevas".
El 7 de mayo de 1965, en la revancha, Ebihara noqueó al "Alacrán" Torres en el Olympic, terminando así con las dudas de quién había ganado la primera vez.
También en el Olympic se coronaron por primera vez dos de las máximas figuras del boxeo moderno: el 13 de septiembre de 1984, Julio César Chávez noqueó a Mario "Azabache" Martínez, logrando el cetro superpluma del CMB, y el 5 de marzo de 1994 Oscar de la Hoya conquistó el superpluma de la OMB, al noquear al danés Jimmi Bredahl.
El Forum y anexas
En 1968 fue abierto el Forum de Inglewood, y con ello llegaba otra de las buenas épocas para los boxeadores mexicanos. Ahí, el ídolo mexicano Rubén "Púas" Olivares conquistaba el título gallo ante el australiano Lionel Rose el 22 de agosto de 1969, en una noche de terror y vandalismo.
Olivares, quien perdió ahí ante el nicaragüense Alexis Argüello por nocaut en el decimotercer round, el 23 de noviembre de 1974, y ya cuando iba de salida fue noqueado por el angelino Danny "Coloradito" López en el séptimo asalto el 4 de diciembre de 1975, empero, fue vengado cuatro años después.
En efecto, Salvador Sánchez noqueó dos veces a López. El 2 de febrero de 1980 fulminó al "Coloradito" en el round 13, y el 21 de junio de 1980 le repitió la dosis al anestesiarlo en el decimocuarto episodio.
En ese escenario nació el fenómeno llamado Bobby Chacón, un chamaco salido del Valle de San Fernando que jalaba a la gente como las abejas al panal. Chacón fue campeón mundial pluma del CMB.
Olivares despejó el camino del Forum y luego llegaron José Angel "Mantequilla" Nápoles, "Guty" Espadas Chucho Castillo, Rafael Herrera, Rodolfo Martínez, Alfonso Zamora, Carlos Zárate, Romeo Anaya, Julio Guerrero. Chávez y De la Hoya también pelearon en el Forum, que cerró sus puertas al boxeo en 1998, y las abrió nuevamente el 17 de agosto pasado.
También se realizaron peleas en la Arena Deportiva de Los Ángeles, donde combatieron Rafael "Bazooka" Limón, Pipino Cuevas, Roberto "Mano de Piedra" Durán, y Zamora perdió el título ante el panameño Jorge Luján, el 19 de noviembre de 1977, al caer por nocaut en el décimo episodio.