
Los fallos no deben cambiarse debajo del ring
By Juan E. Brignone, editor@notifight.com
09/07/2008 10:40

El boxeo actual necesita día a día crecer en seriedad y en credibilidad. Por eso sería saludable que el espectador que paga una entrada o un servicio de televisión para ver un combate, al final del mismo pueda saber quien ganó y quien perdió. Parece una obviedad, pero lamentablemente no lo es.
Un árbitro, como cualquier ser humano, está expuesto a equivocarse y ese error puede decidir un resultado injusto. Pero hasta el día que los robots puedan dirigir una pelea, es lo que hay. Lo único que queda por hacer mientras tanto es brindar herramientas tecnológicas para evitar esos yerros.
El cambio de fallo una vez culminado el combate solamente brinda confusión e incertidumbre. El público mira un resultado y, a la semana, a los días o cuando enciende la radio afuera del estadio se entera de que vio otra cosa, que el resultado de la pelea fue modificado.
Incluso se puede sentir estafado porque su festejo o su tristeza fue en vano.
Aquí no se discute sobre la justicia de las decisiones, sino el momento adecuado para hacerlo. Es cierto que Humberto “La Zorrita” Soto no merecía ser descalificado ante Francisco Lorenzo y que Kendall Holt cabeceó a Ricardo “Mochuelo” Torres antes de noquearlo. Sería necio negar eso. Pero lo ideal es que la decisión correcta llegue antes del fallo original y oficial y no después en una oficina.
En miles de ocasiones un equipo de fútbol fue perjudicado o beneficiado por un gol anulado o mal concedido. Sin embargo, son contadísimas las ocasiones en que la FIFA accedió a un cambio de resultado.
Si hay que resarcir los errores arbitrales, hay que darle a Jack Dempsey el campeonato mundial pesado porque Gene Tunney estuvo más de diez segundos en la lona en 1927. Y como esa reparación histórica hay miles.
En el boxeo la mejor manera de eliminar la controversia es arriba del ring. Es lo que alimenta el deporte (y el negocio) y posibilita revanchas, trilogías épicas, etc.
Holt cuando fue derrotado por un árbitro localista y un público irrespetuoso en su primera pelea contra Torres, reclamó por una revancha, para poder establecer arriba del cuadrilátero quien es el mejor.
Ahora, la esquina del “Mochuelo” pide un cambio de fallo, para retener la corona en los escritorios y, de ser posible, no ver al estadounidense ni en fotos.
Con el uso de la reiteración televisiva las situaciones controversiales de las últimas semanas podrían haberse evitado. Hace tiempo que este recurso se utiliza en la Argentina y el Consejo Mundial de Boxeo también lo ha comenzado a impulsar, con probado éxito.
En Argentina se aplicó en muy pocas oportunidades, debido a que todavía los árbitros creen que recurrir a esa herramienta demuestra algún tipo de debilidad o inseguridad. Y por eso siguen equivocándose, con el agravante de que su soberbia les impide reconocer inmediatamente un error, que pueden tener frente a sus narices con sólo presionar la tecla “play”.
En la pelea de Soto-Lorenzo toda la controversia podría haberse evitado con este sistema, pero se usó el reglamento de la Comisión Atlética de Nevada que no lo permite.
Una vez más los engreídos oficiales de las comisiones estadounidenses le impiden a los organismos tener injerencia en los combates en los que se deciden sus propios cinturones. Los norteamericanos deciden jueces, árbitro y reglamento, mientras que a las entidades sólo les queda otorgar la faja.
Por eso, la única alternativa que podía tener el CMB para sancionar a Lorenzo, en territorio estadounidense, era quitarle el reconocimiento. Y es entendible que lo haya hecho, al no tener la facultad de modificar el resultado del combate.
La reiteración de la televisión igualmente debe hacerse con algunos cuidados: el referí no debe ser influenciado por los periodistas que transmiten el combate y la consulta a las imágenes corresponde únicamente cuando una acción supuestamente ilegal puede determinar el final anticipado del pleito.
En Argentina existe una limitación: algunos combates no son televisados. Sin embargo, a nivel global este problema no es determinante, ya que suena disparatado que un campeonato mundial no cuente con al menos una cámara filmadora.
Igualmente el uso de la repetición no garantiza la correcta aplicación del reglamente. Si un árbitro es mediocre o incompetente, lo seguirá siendo aunque vea una, dos o mil veces la misma secuencia.
La modificación del resultado le quita seriedad al deporte y únicamente se entiende y justifica en casos extremos, como dopings o sobornos.
Es preferible esperar cinco minutos, consultar la imagen televisiva y que todos sepan luego el fallo final, definitivo y, en lo posible, el más justo de todos.
El autor es el Editor General de NotiFight.com y actualmente es conductor del programa Fuera de Combate en Radio Belgrano de Argentina. Es periodista de boxeo desde 2000 y ha cubierto peleas en Argentina, Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Panamá y China.
Preguntas, Comentarios, Opinión:
Editor@NotiFight.com
Las Opiniones expresadas en esta nota son exclusivas del autor y en ninguna forma representan necesariamente la posición de NotiFight.com o NotiBoxeo.org
FOTOS: RAFAEL SOTO/NOTIFIGHT.COM Y CHRIS FARINA/TOP RANK