


Con
alta dosis de sarcasmo, el monarca mundial superpluma del Consejo Mundial de
Boxeo (WBC), el japonés
Takahiro Aoh,
respondió “es mi fruta favorita” cuando un colega japonés le cuestionó acerca
del sobrenombre, el “Plátano”, de
Gamaliel
Díaz, el mexicano que intentará arrebatarle la corona mundial este sábado
27, en el Tokyo International Forum de esta capital nipona.
En
su comparecencia ante los especialistas de boxeo japoneses, un muy arropado Aoh
compartió el paredón con el ex campeón mundial superligero Tsuyoshi Hamada
(victimario de René Arredondo) y el entrenador Sendai Tanaka, quien,
aprovechando su conocimiento del boxeo mexicano, cumple a la perfección su rol
de soplón.
El
monarca del universo arrancó las carcajadas de las decenas de reporteros ahí
presentes con el agregado de su respuesta: “Me lo voy a comer”.

Tanto
en la entrevista como en su práctica pública, el japonés dejó ver poco.
Auxiliados por Tanaka, le preguntamos a Aoh su opinión del retador mexicano y,
otra vez con ironía, sólo respondió: “Es muy buena persona”.
Sí,
sí, pero su opinión de Gamaliel como boxeador, le insistimos. Su contra
respuesta no fue más allá: “Yo sí quiero pelear ya”, tradujo Tanaka, ex
colaborador del prestigiado entrenador mexicano Rudy Pérez y a quien prometió
visitar próximamente.

En
su charla con la televisión japonesa, Aoh abundó un poco más, según nos reveló
el prestigiado colega japonés Joe Koizumi: “Él dijo que está contento de pelear
en su país y que defenderá (conservará) con orgullo su campeonato mundial”.

Metido
dentro de sus pantalones y chamarra deportivos color blanco y a pregunta de
este reportero, siempre con la colaboración de Tanaka, Aoh puntualizó que está
listo para ganar ya sea por nocaut o por decisión; no se atrevió a dar un
pronóstico más preciso.

Dijo,
sí, que “no hay pelea fácil”, que Díaz será un oponente de peligro, pero “voy a
ganar… Nada más”.
Ex
entrenador de Marco Antonio Barrera, Tanaka mostró su lado “chilango” (vivió 13
años en el Distrito Federal) cuando con palabras impublicables prohibió (siempre
en broma pero con firmeza) que se grabara en video el entrenamiento del
bicampeón mundial Aoh, un zurdo que lució veloz durante los cuatro asaltos de
sombra con los que inició su práctica.

Verdugo
de otros mexicanos como Oscar “Chololo” Larios, Humberto “Betillo” Gutiérrez,
Gabriel Pérez y Oswaldo Juárez, el japonés no concedió importancia al hecho de
que Gamaliel Díaz derrotó a Elio Rojas, quien a su vez fue su verdugo.
‘Acribillado’
por los flashes de los reporteros y entre “¡clic!” y “¡clic!”, el monarca del
mundo escondió sus armas; no hubo rounds de boxeo con ‘sparrings’, como se
había dicho. Se limitó a los asaltos de sombra, otro par de manoplas (‘sólo
para la foto’, atajó Tanaka), golpeó el costal y la pera loca, para completar
ocho capítulos, mostrando coordinación y, eso sí, mucha velocidad.

Media
hora antes de la llegada del japonés al gimnasio Teiken, Gamaliel Díaz y su
dupla de entrenadores, Pepe Morales y Daniel Domínguez, ocuparon el
cuadrilátero para que el retador hiciera rounds de sombra y repitiera los
movimientos, ahora sí sin espías, que pondrá en práctica la noche del sábado.
Antes,
“El Plátano” pidió a la amable señora Nagano le permitiera lucir días antes el
cinto de campeón mundial que espera conquistar este sábado. “Este fue el que me
ganó Linares”, recordó Gamaliel mientras lucía en fotografía el precioso fajín
verde y oro que adorna el Teiken Gym.

Con
las manoplas, Morales Jr. le hizo hincapié en algunos movimientos (bloqueo y
contraataque) que debe realizar la noche del pleito. El “Chacal”, por su parte,
primero regó polilla por el encordado cuando se puso los guantes para boxear
dos asaltos; Morales corregía los desplazamientos defensivos-ofensivos que
debían realizar uno y otro, en ese ejercicio de repetir y repetir movimientos
hasta que el cuerpo los realice de manera automática.
Posteriormente
Domínguez manejó los llamados ‘popotes’ e hizo que el “Plátano” repitiera una y
otra vez las combinaciones con que debe responder a los ataques de Takahiro
Aoh.
“Si
no dejaron grabar, por algo será. ¿Qué esconden o qué temen?”, se preguntó el
michoacano Díaz, quien subrayó que la negativa del entrenador Tanaka reflejan
inseguridad del equipo del campeón. “Yo estoy tranquilo. Sé lo que quiero y sé
cómo lograrlo. Esta vez no me enredaré en el juego sucio. Haré mi pelea limpia,
sin desesperarme”, comentó ya por la tarde-noche el retador mexicano quien se
mantiene sin preocupaciones a tres días de que se celebre la ceremonia de
pesaje oficial.
Este miércoles, en el
hotel Grand Palace de esta ciudad, Díaz cumplirá con los exámenes médicos requeridos
por la comisión de box local y el WBC.