

Para
el mexicano
Miguel “Barreterito” Beltrán,
la noche del próximo sábado pudiera ser el punto culminante de esa historia de
éxito que todo boxeador sueña y que cualquier guionista de Hollywood pudiera
escribir.
En
la capital mundial del boxeo, como es Las Vegas, en la fecha más especial para
el boxeo mexicano, como lo es el 15 de septiembre, ante un peleador de elite,
como lo es el puertorriqueño
Román
“Rocky” Martínez, y respaldando la “Pelea del Año” que protagonizarán el
mexicano
Julio César Chávez Jr. y el
argentino
Sergio “Maravilla” Martínez,
el “Barreterito” puede convertirse en campeón mundial.
Miguel
“Barreterito” Beltrán (27-1-1, 17 KOs) se enfrentará a Román “Rocky” Martínez
(25-1-1, 16 KOs) en disputa del campeonato mundial superpluma de la
Organización Mundial de Boxeo (OMB) el próximo sábado, en el Thomas and Mack
Center de Las Vegas, en la pelea principal de respaldo a la magna cartelera que
protagonizará Julio César Chávez Jr. en defensa de su cetro mundial medio del
Consejo Mundial de Boxeo (WBC) ante Sergio “Maravilla” Martínez.
La
historia de Beltrán es de drama y logros. Coronado como el primer Campeón
Azteca en peso superpluma, su carrera iba en ascenso y con miras a un
campeonato mundial. Sin embargo, en 2010, tras perder ante su compatriota Joksan
Hernández, sufrió una lesión cerebral que hizo temer incluso por su vida.
Tras
un año de recuperación, no solo salió bien librado de su lesión, sino que pudo
volver a pelear e incluso ya disputó un campeonato mundial, en pelea que
finalizo en sin decisión ante el capitalino Juan Carlos Salgado, por lo que
ahora recibe su gran oportunidad ante Martínez, un peleador que ya fue campeón
mundial y que desea recuperar un titulo que ya tuvo.
La
contienda Beltrán-Martínez revivirá la añeja y rica rivalidad boxística entre
México y Puerto Rico, misma que ha brindado duelos memorables y de la cual han
surgido campeones históricos.
El
“Barreterito” deberá aprovechar el escenario, la proyección y el multitudinario
apoyo mexicano para ver cumplido su objetivo de ser campeón mundial y demostrar
que no solo es un ejemplo de coraje, de fuerza y deseos de vivir, sino también,
que es un peleador de elite.