

Aferrado con uñas y dientes a la próxima defensa del título mundial minimosca de la Asociación mundial de Boxeo (AMB), Román “Chocolatito” González (33-0, 28 nocauts), se muestra radiante de optimismo. La tranquilidad emocional que llevará al combate contra el mexicano Juan Francisco “Gallo” Estrada (22-1, 18 nocauts), el próximo 17 de noviembre en el Sport Arena, Los Ángeles, California, Estados Unidos, no se compara al mostrado en sus últimos cuatro compromisos.
¿Qué cambió? ¿Por qué mayor enfoque?.. Sencillo, Román dice sentirse feliz de haber reconstruido su matrimonio, de estar en paz con sus seres queridos y dejar atrás las experiencias ‘amargas’, aunque de esos tropiezos se forja el carácter.
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Me siento tranquilo, con mucho gozo y aprendiendo de la palabra de Dios cada día más. Yo sé que cometemos errores en la vida, pero lo importante es corregirlos y aprender de ellos. Voy a estar con mi esposa e hijo en esta pelea, es un deseo que tengo y me darán mucho apoyo emocional”, dijo González en una amplia entrevista.
El oponente de “Chocolatito” es un adversario más joven, con una irresistible hambre por trascender y vencer a uno de los considerados mejor de los pesos pequeños.
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Yo sé que tiene ganas de ser campeón, me pasó igual a mí en su momento, pero se quedará con las ganas porque no estoy dispuesto a que me quite algo que me ha costado tanto. Esa noche saldré con las baterías recargadas, listo para hacerle mucho daño”, admite Román.
El invicto peleador nicaragüense ha guanteado con Jairo Rodríguez (115 libras), Cristopher González (112), Eleácer Quezada (112) y Carlos Osorio (115), son cuatro rounds con cada peleador en las respectivas sesiones, que servirán para afinar detalles para el combate.
Según su entrenador Arnulfo Obando, el pequeño verdugo de aztecas salió hoy de la sesión de entrenamiento en 115 libras y la idea es abordar el avión el próximo 11 de noviembre en 110.
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Regresaré con mi corona, lo haré por mi familia, por mi patria y porque deseo mejores peleas y bolsas en un futuro”, concluyó González.