
Adrián "Confesor" Hernández
le da muy duro a sus prácticas y afirma que ello le llevará a recuperar su título universal minimosca del Consejo Mundial de Boxeo, contra el tailandés
Kompayak Porpramook, el 6 del mes entrante en el Centro de Convenciones de Toluca.
Hernández se presentó ayer al prepesaje de un mes en las instalaciones del WBC. Escaló la romana y detuvo la balanza en 54.300; es decir, se pasó 300 gramos del límite permitido.
"El Confesor" mencionó: "Estoy tranquilo porque todo va muy bien. Mi pelea contra Kompayak será más dura que la que me ganó en diciembre, en Tailandia. Estoy concentrado en el DF y me siento de maravilla. Confío en el trabajo de mi entrenador, Nacho Beristáin".
Calificó a Porpramook como un adversario "que tira muchos ganchos al estómago y volados, de repente lanza fuertes ráfagas, pero esta vez usaré mucho mi jab con combinaciones, movimiento de cintura y pasos laterales. Haré un boxeo a distancia".
No se compromete a triunfar por la vía del cloroformo. "Me daría gusto vencerlo por nocaut. Mejor trataré de ganar round por round. En Bangkok, equivoqué la táctica, salí a fajarme".
Asegura que combatir ante su gente "no me presiona, al contrario, me motiva, ya que ahí estará mi familia".