
Adrián "Confesor" Hernández
, campeón minimosca del Consejo Mundial de Boxeo, no está acostumbrado a estar quieto, inactivo. Ayer se puso en contacto con su manejador
Nacho Beristáin para informarle que a partir de la próxima semana estará de vuelta en el gimnasio Romanza con la idea de pelear en diciembre.
Adrián acaba de conquistar por segunda vez el cetro mundial del WBC al imponerse al tailandés Kompayak Porpramook en Toluca, en un combate cargado de dinamita, y en el que al "Confesor" le alzaron el brazo mientras sangraba de la ceja izquierda y del puente de la nariz. Resultó un combate volcánico.
Adrián recuperó la corona ante el mismo rival que lo había destronado en Tailandia a fines del año pasado.
"Esperamos que le confirmen a Adrián la pelea para diciembre. En tanto es bueno que regrese al gimnasio para mantener la forma física", observó el manager.
Beristáin también dijo que las heridas de Adrián mejoran rápidamente. El corte en la ceja izquierda, que fue por un cabezazo, prácticamente ya es cosa del recuerdo; el del puente de la nariz está en vías de sanar.