

En
concurrida conferencia de prensa, la promotora Punch Sports, que encabeza
Sergio Cortés, con el apoyo del gobierno del Estado de México, anunciaron de
manera oficial la cartelera denominada Grandeza Mexiquense, que tendrá como
platillo estelar la pelea de título mundial minimosca del Consejo Mundial de
Boxeo (WBC), entre el retador mexicano
Adrián
"Confesor" Hernández (24-2-1, 15 KOs) y el campeón, el tailandés
Kompayak Porpramook (43-3, 31 KOs),
quienes de inmediato se lanzaron miradas retadoras, de cara al choque que
sostendrán el próximo 6 de octubre en el Centro de Convenciones, en Toluca, México,
en función que será transmitida por Azteca 7, la Casa del Boxeo.

Ante
un nutrido grupo de medios de comunicación en el restaurante Hacienda Los
Morales, así como por autoridades del WBC y representantes del gobierno
mexiquense, entre ellos, el comisionado de boxeo de dicha entidad,
Juan José Herrera Ornelas, los peleadores
estelares se mostraron confiados en salir con el puño en alto en el combate de
revancha después de la pelea que sostuvieron en diciembre del año pasado, en la
que se impuso el asiático en país natal, Bangkok, Tailandia, arrebatándole así
el título que hoy ostenta, por lo que el "Confesor" Hernández, al
estar ahora en Toluca, su lugar de origen, espera cobrar revancha y dejar las
cosas bien en claro en el cuadrilátero.

Acompañado
por su apoderado, el empresario
Salvador
Briman y por su entrenador, el legendario
Ignacio "Nacho" Beristáin, el "Confesor", de 26
años, aseguró que el título volverá a sus manos, sin dejar de mirar a su rival,
buscándole ganar en el round psicológico.

“El
hecho de estar en casa, ante mi afición, es una motivación extra; hemos hecho
una gran preparación, mañana la cerraremos y eso me da la confianza de saber
que el 6 de octubre volveré a ser campeón del mundo”, aseveró el mexiquense,
quien se coronó el año pasado al destronar al yucateco Gilberto Keb, cinto del
cual hizo dos defensas, hasta que se encontró en su camino al tailandés.

El
campeón, por su parte, no se intimidó por estar en el país de su adversario, al
contrario, también mostró valentía durante la reunión con la prensa.
“Ayer
que llegué a México lo dije: ya le gané una vez y vengo a ganarle por segunda
ocasión. La pelea sabemos que será más dura que la anterior, esperamos una
guerra. Si él dice que se preparó bien, yo también hice el trabajo en el
gimnasio, así que estoy seguro que el título se regresa conmigo a Tailandia”,
pronosticó.
Cumplen con prepesaje

Al
término de la conferencia, ambos peleadores cumplieron con el compromiso del
prepesaje a una semana del combate, tal como lo establece el reglamento del WBC
en peleas de título mundial.

Tanto
el mexicano como el tailandés estuvieron dentro del límite permitido de la
división a una semana del pleito, al marcar un peso idéntico de 51,500 kg.

“En
el peso nunca hemos tenido problemas, siempre lo hemos cuidado, aquí se
demuestra que vamos bien rumbo a la pelea. Hemos hecho un buen trabajo con mi
entrenador, don Nacho Beristáin, y todo sus consejos y enseñanzas nos servirán
para ganar ante mi gente”, sostuvo el mexiquense, al descender de la romana.

Por
lo pronto, el púgil mexicano mañana tiene contemplado cerrar sus
entrenamientos, para después trasladarse a la sede de la contienda y cumplir
con la agenda promocional.

En
la conferencia de hoy, también se anunció el combate entre el mexicano
Carlos Cuadras frente al colombiano
Ronald Barrera, por el cinturón plata supermosca
del WBC, en pelea que se realizará este sábado en Hermosillo, Sonora.




FOTOS: PEPE RODRÍGUEZ