
El
ruso
Denis Grachev está aún a tres
semanas de su enfrentamiento el 3 de noviembre con el rumano
Lucian Bute pero sigue ansioso tan solo
de pensar de otra oportunidad de sorprender a los conocedores.
A
la fecha de la pelea, habrá sido seis meses de su sorprendente victoria sobre
el ucraniano Ismayl Sillakh por ESPN2 Friday Night Fights. Sillakh era
considerado como la siguiente nueva estrella en los semi completos pero Grachev
no le mostró miedo en busca de su tercera victoria sobre un boxeador
invicto en cuatro peleas.
Al
ser escogido como el oponente para la pelea de retorno de Bute los tomó con un
poco de sorpresa. El tener ventaja de casa estando la pelea montada en el Bell
Centre en Montreal, Bute está solo a unos cuantos meses de haber sido noqueado
violentamente de manos del inglés Carl Froch.
La
idea de propinarle a un izquierdo una derrota por segunda pelea seguida no le
ha cruzado por la mente a Grachev; es el único resultado que puede
imaginar.
"Voy
en busca del nocaut”, dijo abiertamente Grachev (12-0-1, 8 KOs) sobre el
resultado de la pelea, la cual será transmitida en vivo en Estados Unidos por
la televisora Wealth TV.
Se
piensa que Bute (30-1, 24 KOs) hará todo lo que esté en su poder para evitar
ese escenario. En otras palabras, se espera una exhibición de boxeo por parte
del original de Rumania, quien adquirió ciudadanía canadiense a inicios de este
año. Con ese esquema de pelea, dependerá de Grachev lograr que la pelea se
torne una batalla.
"Bute es
un muy buen boxeador pero mostró que no resiste ser presionado”, insistió
Grachev, un ruso que ahora radica en San Diego, California, y concluyó:
"Estamos preparados para una dura pelea a doce asaltos en donde vamos a presionar
desde el primer asalto".