
El
gran
Sal Sánchez, brillante monarca
universal pluma del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), continúa en el recuerdo de
la gente. Así quedó comprobado una vez más en el homenaje póstumo que se le
rindió ayer en su natal Santiago Tianguistenco, Estado de México, a 30 años de
su deceso.

Entre la llovizna, los ex campeones mundiales
Lupe Pintor,
Ultiminio Ramos,
Víctor Rabanales y el puertorriqueño
Juan Laporte se confundieron entre
cientos de personas (algunos llevaban posters de Sánchez) que desde muy
temprano llegaron.

Al mediodía, la Catedral del Buen Suceso lució a su máxima capacidad, en la
misa en su memoria. Posteriormente, todo mundo se trasladó a su tumba, para
colocar arreglos florales y montar guardias de honor. Ahí ya estaban sus
vástagos
Cristian y
Salvador Jr.

La señora
María Luisa Narváez, mamá
de Sal, junto con sus hijos
Sulio,
Amado,
Paola,
Javier,
Horacio y
Rafael dieron las gracias a los asistentes. "Cada año nos
acompañan. Les agradecemos mucho que se acuerden de Salvador", expresó.

Como si se tratara de una pelea de Sal, su tumba estuvo rodeada de periodistas,
cámaras de televisión, fotógrafos y aficionados.
No faltó la música de mariachi con melodías que gustaban al inolvidable
campeón, entre ellas "Con la Muerte en los Puños".

Un vecino de la familia Sánchez Narváez, de nombre
Crescencio Alvarado, pidió el micrófono y mencionó que Sal era su
boxeador preferido y le compuso un corrido, que cantó. Esto encendió el ánimo
de la multitud, que lanzó una ruidosa porra al monarca.
Se ofreció una comida en el auditorio Miguel Hidalgo y ahí mismo se desarrolló
una función amateur poco después. Ante el monumento en su honor se colocaron
flores y un Mustang rojo, que era del fallecido púgil. El automóvil estaba
lleno de pertenencias suyas como batas, zapatillas y fotos, entre otras cosas.

Asistió gente conocida como
María Elena
"Explosiva" Villalobos,
Juan
José Herrera
Ornelas y
Adalberto "Cóndor" Sánchez,
así como el ex marchista
Noé Hernández,
Rodolfo Pérez,
Ricardo
Reyes y
Martín Bravo. Igualmente se tuvo la
presencia de autoridades mexiquenses y un representante del WBC.






FOTOS: ALMA MONTIEL