

Arriba del ring es un guerrero, es inteligente, tiene poder y sube al ring bien preparado para darlo todo; además, suele ser un peleador espectacular, comercial, fajador y contundente.
Pero abajo del ring es un hombre sencillo, amable con la gente, de trato agradable y ameno en su conversación.
Esos factores han hecho que el sonorense
Hernán "Tyson" Márquez siga en ascenso. Su gente confía en que llegue a convertirse en figura.
En la primera defensa de su campeonato mosca de la Asociación Mundial de Boxeo, ante un lleno en el Centro de Usos Múltiples (CUM) de Hermosillo, generó una pasión y una euforia que hacía mucho no se veía por un boxeador local, en la capital sonorense.
Incluso, en las actividades promocionales previas a la función, como lo fueron firmas de autógrafos y entrenamientos públicos, el "Tyson" generó gran expectativa y a pesar de estar entrenando para defender su campeonato mundial, siempre tuvo tiempo para su gente, para su afición, o cuanta persona le pidió posar para alguna fotografía o firmar algún "coleccionable",.
Toda esa "vibra" la desplegó de forma contundente a la hora de su combate contra el retador filipino Edrin Dapudong, al que noqueó en tres episodios.
Al micrófono de Azteca 7, el gran JC elogió la calidad boxística y humana del "Tyson".
"Agradezco a mi gente de Hermosillo el gran respaldo que me dieron, hicieron que sintiera una gran energía. Agradezco a mis patrocinadores de López Caballero y Asociados por haberme hecho realidad un sueño que tenía desde niño, de pelear en Hermosillo como campeón mundial. Fue tan grata esta experiencia, que quisiera que se repita", dijo Hernán al finalizar su pelea ante Dapudong.