
La
inactividad del ahora ex campeón mundial estadounidense
Randall Bailey marcó un record en CompuBox en la velada del
pasado sábado en Brooklyn, Nueva York, en lo que fue su derrota por decisión
unánime frente a su compatriota
Devon
Alexander, que le significó resignar su título mundial welter de la
Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Según
la compañía de conteo computarizado de golpes, el total de 45 golpes colocados
por Bailey durante su desfavorablemente pelea ante Alexander establece un
record de menor cantidad de golpes colocados en una pelea a 12 asaltos. La
pobre presentación de Bailey le costó al veterano de 38 años su título FIB de
los welter, en el Barclays Center en Brooklyn.
Los
tres jueces, Don Ackerman (116-110), Tony Paolillo (115-111) y Waleska Roldan
(117-109), vieron al oriundo de St. Louis, Alexander (24-1, 13 KOs) ganar
claramente en la primera de cuatro peleas transmitida por Showtime. CompuBox
acreditó a Alexander un total de 120 golpes colocados de 534 golpes lanzados,
75 golpes más que Bailey (45 de 198).
Una
fanaticada decepcionada abucheó a Alexander luego de que se anunciara su victoria
y diera entrevista a Jim Gray, de Showtime.
“Estuve
cauteloso”, dijo Alexander. “Debí dejar que mis manos hicieran un poco más pero
cuando te enfrentas a un hombre como Bailey hay que ser inteligente. Se
presentó más lento de lo que esperaba pero siendo un veterano, esa pudo haber
sido una treta. Pienso que le hice daño con mi jab pero debí dejar que mis
manos hicieran más trabajo”, agregó.
Bailey
(43-8-0-1 sd, 37 KOs), de Miami, quien peleó los últimos tres asaltos con una
profunda cortada sobre su ojo derecho, no objetó la decisión.
“Devon
se movió mucho más rápido de lo que yo pude moverme”, señaló Bailey, y
añadió: “No pude hacer que se quedara frente a mí y hacer mi pelea. La juventud
le favoreció esta noche”.
Bailey,
a quien apodan el Rey del Nocaut, predijo un nocaut sobre Alexander casi de la
misma forma como lo hizo con el también estadounidense Mike Jones hace cuatro
meses en Las Vegas. Entre los dos aburrieron a los presentes en el Barclays
Center.
Excepto
durante un pequeño instante en el quinto asalto, no hubo mucha acción en toda
la pelea. En ese quinto asalto Bailey hizo doblar las rodillas de Alexander
pero Alexander se repuso y conectó a Bailey con recto de izquierda, contestada
por una fuerte mano derecha de Bailey.
El
árbitro Arthur Mercante Jr. descontó un punto de Alexander y Bailey por
excesivos amarres en el sexto asalto, después de lo cual ninguno de los dos
boxeadores peleó con mucha urgencia de ganar.
A
pesar de todo, Alexander, de 25 años, se corona por segunda vez en igual
cantidad de divisiones y gana su tercera pelea seguida.
El
ex campeón mundial superligero ganó sus dos peleas anteriores por decisión
sobre los peligrosos pegadores argentinos Lucas Matthysse (decisión dividida -y
controversial-) y Marcos Maidana (decisión unánime) luego de su única derrota
ante el hoy campeón mundial welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB),
el estadounidense Timothy Bradley (decisión técnica).
Bailey
había ganado el entonces vacante título mundial welter FIB en su pelea
anterior, noqueando al ex invicto Jones en once asaltos el 8 de junio en la
cartilla del pleito Bradley-Manny Pacquiao.