
El
cubano
Erislandy Lara se prepara
para su esperado duelo ante el invicto armenio nacionalizado estadounidense
Vanes Martirosyan, en un combate
eliminatorio final al título mundial superwelter del Consejo Mundial de Boxeo
(WBC), que será el estelar de la velada que se desarrollará el 10 de noviembre
en el
salón Lafite del Wynn Resort de Las Vegas,
Nevada, Estados Unidos, y que será televisado por HBO.
Lara
(17-1-1, 11 KOs), actual N° 1 del ranking mundial superwelter del WBC, chocará
con Martirosyan (32-0, 20 KOs), hoy N° 2 del mismo escalafón, buscando
convertirse en el retador mandatorio a la corona que ostenta el mexicano Saúl
"Canelo" Álvarez.
A
poco menos de un mes para su anhelada eliminatoria, el nacido en Guantánamo, Cuba,
hace 29 años, se siente motivado por semejante reto y listo para lo que traiga
el apodado "The Nightmare" ("La Pesadilla").
“Va
a ser una pelea muy buena, eso lo puedo garantizar. Especialmente por la inspiración
de Vanes. Espero que él suba al ring con las pelotas suficientes como para
tratar de romperme las costillas. Verá lo que es estar en un cuadrilátero con
un boxeador de clase A”, desafió “El Oro del Guantánamo”.
Respecto
a lo que suceda en caso de salir con la mano en alto, Lara señaló que no tiene
la cabeza puesta en ello ahora y en si efectivamente el WBC ordenará inmediatamente
que deba enfrentarse con el "Canelo", al convertirse en su retador
mandatorio.
“Eso
se lo dejo al WBC y a José Sulaimán. No puedo preocuparme de eso hasta no antes
de culminada la pelea. Tras el combate, hablaremos de ello", manifestó, y
agregó: "El Sr. Sulaimán se acercó y nos dijo que era pelea mandatoria y
que Álvarez debe luego enfrentar a su madatorio. Nunca había venido antes, así
que si es un hombre de palabra, cumplirá con ella y hará que la pelea
suceda".