
Zulina "La Loba" Muñoz
, la recién nombrada Becaria Ring Telmex, descubrió, a través de las circunstancias y el buen manejo de su carrera por parte de los hermanos Mauro y Lázaro Ayala, que su real división es la supermosca. Apenas el sábado anterior conquistó el cetro de plata de este peso que avala el Consejo Mundial de Boxeo, al batir en nueve asaltos a la uruguaya Gabriela "Chivita" Bouvier, en el novísimo Auditorio Bicentenario de Morelia, Michoacán.
Por lo general, todos los boxeadores siempre suben de división; sin embargo, Zulina obtuvo su primera faja en peso gallo, y de esto "ya ha llovido", pues se remonta al 28 de abril de 2006 en Neza, donde impuso un KOT en dos rounds a Magdalena Leija para capturar la que reconoce la Federación Norteamericana (NABF).
Solamente "bajó" una vez a la categoría supermosca, para discutir el fajín universal de la Global Boxing Union Female a la germana Alesia Graf, el 15 de septiembre de 2007 en Alemania, y regresó con un tropiezo por puntos en 10 asaltos, mismo que siempre su equipo y ella han calificado como "un robo".
"Le dije a Graf en la rueda de prensa posterior al combate que ella sabía que yo le demostré ser más fuerte y mejor boxeadora, y nunca me contestó", recuerda "La Loba".
En los años subsecuentes, la señorita Muñoz añadió a su historial los cintos de monarca gallo internacional del WBC, nacional de México y juvenil del WBC, al que renunció al cumplir 24 años.
La sensual chica arribó a los 25 años, el pasado 10 de agosto, instalada en el trono bantam de plata, por lo que ahora se convirtió en bicampeona Silver del WBC con su apabullante victoria sobre Bouvier.
Sin perder su clásico buen humor, Zulina recordó que conquistó su primer cinto plateado -en las 118 libras- al derrotar por amplia decisión a Kandy Sandoval en julio de 2011, pero "hasta la fecha" no se lo han entregado. Al preguntarle cómo es posible que en varias ocasiones haya exhibido ese deslumbrante cincho, su mentor, Mauro Ayala, comentó que "se lo han prestado" para tales ocasiones.
El WBC anunció que este mediodía ceñirá en la cintura de "La Loba" su fajín de plata, pero no aclara si es el que "ya le debían" o el que acaba de ganar.
Lázaro Ayala señaló que "no creía que Bouvier fuera a levantarse tras caer por un gancho al hígado" en el tercer round, pero la charrúa, un tanto por su bravura y otro tanto por los severos regaños de su esposo y entrenador, se levantó a continuar, solamente para volver a ser derribada en la cuarta vuelta.
Los manejadores y la campeona coincidieron en concluir que a partir de entonces Bouvier se le fue encima con la cabeza por delante, por lo cual Zulina terminó con un visible chichón en la frente. El médico Alejandro Ayala se lo trató en cuanto terminó el combate, y casi no se le nota.
"Todas las peleas dejan enseñanzas y ahora Zulina meterá el gancho al hígado -su arma favorita- junto con un movimiento de cabeza lateral", indicó Mauro.
TÍTULO DEL MUNDO
"Primero Dios, el 24 de noviembre iré ahora sí por el título universal supermosca (WBC). Llegué muy bien a esta pelea, no me cansé, quedé muy contenta porque aparte gané otro cinto de plata. Todo es producto del trabajo que hicimos y porque siempre sigo al pie de la letra las indicaciones de mi esquina", afirmó la bella amazona.
Lo que le tiene más feliz es que, según exclamó, "esta vez no necesité dejar de cenar dos semanas antes la pelea, como ocurrió cuando iba a pelear contra Alesia Graf. Ahora solamente no cené la noche anterior al pesaje oficial, así que me quedo en la división supermosca. No tengo problemas de peso y para qué dar ventaja en gallo".
Mauro Ayala no quiso despedirse sin dejar de comentar que su emoción llega al límite cada vez que Zulina es apoyada por el público antes y después de cada combate. "No dejan de gritar su apodo de La Loba o de lanzar los clásicos aullidos, es algo muy difícil de describir", añadió.