

“La victoria frente a Carlos
Urías, que era un rival peligroso, me permite seguir caminando con paso firme
para lo que sigue. Estamos en una etapa de crecimiento y vienen cosas más grandes”
, declaró
Antonio “Cañas” Lozada Jr.,
a tres días del contundente triunfo que consiguió en el duelo estelar de la
exitosa función que presentaron Baja Boxing y Promociones del Pueblo, en
Rosarito, Baja California, México.
El superligero tijuanense sorprendió a propios y extraños
por la solvencia que exhibió sobre el ensogado del Auditorio Ernesto Ruffo
Appel. Lozada Jr. resolvió con lujo de facilidad un pleito que muchos
pronosticaron podía perder, por la experiencia de Urías.
“Me sorprendió la forma en la
que manejé la pelea, no tanto el nocaut, porque yo sabía que tenía el poder
para vencerlo antes del límite. Me hubiera gustado estar un poco más de tiempo
arriba del ring, pero así es el boxeo, lo prendí y se acabó la pelea”,
indicó el clasificado número 15 del Consejo Mundial de Boxeo (WBC).
El triunfo, afirma Lozada (27-1, 23 KOs), tuvo un sabor
especial porque le permitió vengar la derrota de su amigo y compañero de
gimnasio Juan Pablo “Che-Ché” López.
“Desde el camerino hablé mucho
con mi compañero 'Che-Ché' López, quien había perdido lo invicto con Urías el
año pasado. Me dio su opinión, me dijo que es lo que podía hacer Urías y cómo
podía trabajarlo. Durante el tiempo que duró la pelea, estuve consciente de
todo lo que platiqué con él y al final se dio el resultado favorable y vengamos
su derrota”,
comentó al respecto.
“Cañas” empieza a dominar el cuadrilátero. El ritmo que
maneja ahora, más pausado y cerebral, le permitirá explotar sus cualidades al
máximo y lo convertirá, indudablemente, en un pugilista cada vez más peligroso.
“Con el ritmo que estoy
manejando ahora, estoy pensando cada vez más arriba del ring. Antes explotaba y
sacaba todo en un solo round, pero estoy aprendiendo, en cada pelea, secretos
del cuadrilátero. Estoy tratando de ser un peleador cada vez más cerebral y
mantenerme tranquilo arriba el ring. Es lo que me está enseñando don Rómulo
(Quirarte)”,
explicó Lozada.
Respecto a la posibilidad de disputar un campeonato
mundial, el joven de de 22 años, fue tan contundente en su respuesta como el
sábado por la noche sobre el entarimado.
“Denme un año, sólo un año y
le voy a dar a toda Tijuana un título del mundo y una gran satisfacción”,
manifestó.
¿Algún nombre en especial?
No, no tengo a nadie en mente, pero si les digo que voy a
hacer el esfuerzo de bajar a ligero. Buscaré el cetro verde, el del WBC, ese es
el cinto que yo quiero.
Finalmente, el ex campeón superligero de la Fecarbox
(WBC), agradeció a la afición del municipio de Playas de Rosarito, B. C., el
respaldo incondicional que le brindó en todo momento:
“No tengo palabras para manifestarles mi agradecimiento a la afición de
Rosarito por todo el apoyo que me brindó el sábado. No me queda más que seguir
trabajando para no defraudar a nadie. Por toda esa gente que me apoya y también
por la que no me apoya, voy a buscar el próximo año un campeonato mundial”.
FOTO:
IVÁN LEÓN - PROMOCIONES DEL PUEBLO