

El
férreo noqueador juarense
Miguel
"Mickey" Román dejó en claro que el buen boxeo y la disciplina
dejan buenos dividendos sobre el encordado, tras derrotar por decisión dividida
el pasado sábado a
Dante
"Crazy" Jardón, quien sufrió los embates de Román, que junto con
su equipo plantearon una inteligente pelea que el capitalino y los suyos no
pudieron descifrar.
En lo que fue la batalla semifinal de la cartelera "Invasión
Japonesa", el sábado en el Centro de Espectáculos de la Feria de León,
Guanajuato, Román y Jardón se robaron el show al protagonizar la batalla más
emocionante de la noche, pues fue un duelo de lucha cuerpo a cuerpo y de
constante intercambio de golpes, algo que fue agradecido por los aficionados
que tomaron su favorito desde el inicio y terminaron arengando al
"Mickey", quien lucía claro dominador de las acciones, al grado de
encabezar su propia porra durante el combate.
Al finalizar el combate, se sinceró consigo mismo: "Me confié en algunos
rounds, no estaba cansado ni mucho menos, mi preparación me ayudó a terminar la
pelea cómodamente. Fue un exceso de confianza y por poquito se me voltea la
pelea, es algo por lo que mi entrenador ya me llamó la atención, pero sentía la
pelea ya casi ganada y el apoyo de la gente de León que ya es como mi segunda
casa, me contagiaron con su entusiasmo, no lo hice por presumido".
"Creo que la pelea le gustó mucho a la gente y si Jardón y su gente dicen
que les robaron los jueces le doy la revancha y ahora sí lo noqueo. Antes de la
pelea estuvo diciendo que me iba a hacer llorar y que me iba a noquear, ahora
dice que sólo le di cachetadas y que los jueces me favorecieron, el que llora
ahora es él. Yo no hablo de más, sólo dije lo que sabía de él, que no es tan
bueno como lo pintan, que lo iba a derrotar y lo cumplí", manifestó
"Mickey".
"Con mucho gusto le doy la revancha y le vuelvo a ganar. Es más ya le agarré
el modo y en la siguiente lo noqueo. La pelea le gustó mucho a la gente y no
creo que los promotores tengan inconveniente en hacer la revancha", finalizó
rodeado de aficionados que buscaban la foto del recuerdo con el gran triunfador
de la noche.
Román Portillo, de 26 años, volvió a la senda del triunfo tras un par de
dolorosas derrotas, dejando en el camino a un alto clasificado, lo que
seguramente le valdrá un gran salto en las clasificaciones en su búsqueda por
el campeonato del mundo. El "Mickey" mejora su marca a 38 triunfos,
10 descalabros y 28 anestesiados.