


El
súper campeón mundial supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el argentino
Omar "El Huracán" Narváez
se enfrentará al mexicano
Johnny
"Laberinto" García, intentando defender por quinta ocasión su
corona, en lo que será el combate estelar de la velada que se desarrollará en
la noche del miércoles en el estadio Luna Park de Buenos Aires, Argentina, y
que será televisada en vivo a través de TyC Sports
para Argentina y gran parte de América
a partir de las 21.
Esta tarde, en las instalaciones de la representación de
la Asociación Trabajadores de la Industria Lechera de Argentina (ATILRA) de la
ciudad de Buenos Aires, ambos se mostraron sumamente optimistas en la
conferencia de prensa que sirvió como su primer encuentro.
Narváez (36-1-2, 19
KOs), luego de convertirse en recordman argentino con 16 defensas exitosas de
su cetro mundial mosca OMB, a los 37 años irá por la quinta defensa de su cinturón
supermosca, en lo que será nada menos que su pelea mundialista número 24
(registra 21-1-1). En cambio García (16-3-1, 8 KOs), de 23 años, actual N° 15
del ranking supermosca OMB, y ex monarca latino supermosca OMB, tendrá ante sí
su primera oportunidad mundialista en su segunda presentación fuera de su país,
tras una victoria a ocho rounds en Japón.

"Llego
muy bien entrenado. Confío mucho en la preparación que siempre hago y en mi
experiencia. Tengo todavía muchas ganas de seguir peleando, y siempre feliz de
volver a un escenario tan importante como el Luna Park, donde hice tantas
peleas y es como mi casa", manifestó el campeón, quien estuvo acompañado
de su hermano y asistente en su esquina,
Jorge
Narváez, y su hijo
Junior, de
seis años.

"He
visto muchos videos de Narváez. Es un gran campeón, que ha hecho grandes peleas
y muy sólido. Pero yo tengo mis condiciones para ganarle. Tengo mi juventud y
principalmente un hambre de gloria", advirtió el retador, quien llegó
junto a su entrenador, el ex campeón mundial supermosca mexicano
José Luis Bueno, y su representante y
promotor,
Ricardo Maldonado.

Del encuentro
participaron también el promotor
Osvaldo
Rivero,
además representante del argentino, y
el
manager y
responsable de boxeo del estadio Luna Park,
Esteban Livera
.
A
pesar de ser catorce años menor que su rival, y tener que enfrentarlo en el
recinto donde mostró sus mejores actuaciones, el apodado "Laberinto"
lejos estuvo de achicarse. Confía plenamente en una puesta a punto que
describió como "intensa" y espera mostrarla sobre el ring.
"Hice
una pelea el 11 de agosto (
NdR: victoria
unánime sobre Manuel Vargas), pero desde antes ya sabía de esta posibilidad. Y
hará un mes me confirmaron que se hacía el combate. Más allá de eso, tengo todo
el año entrenando. Sólo descanso unos días después de cada pelea, así que estoy
muy preparado. Y sé que puedo vencerlo. Tengo mi juventud y muchos deseos de
triunfar y ser alguien en el boxeo", indicó el nacido en Ciudad Nezahualcoyotl.
De
igual forma, fue Bueno, su mentor, quien se refirió a tamaño desafío para su
pupilo: "Sabemos que venimos a una pelea muy difícil. Omar Narváez es un
gran campeón. Es muy sólido y gran boxeador, con grandes cualidades. Pero Johnny
es un 'laberinto' y tiene mucho hambre de ser campeón mundial. Hizo una gran preparación,
de unos dos meses y medio, está fuerte y llega listo. No crean que viene a
cobrar la bolsa. Viene a ser campeón del mundo y a hacerle pasar una mala noche
a Narváez".

Ante
la requisitoria sobre los motivos por los que esta será apneas su segunda presentación
del año, tanto el chubutense como Rivero fueron contundentes: "Porque no
hay ofertas", coincidieron. "No hay nadie interesado en pelear con él
Una unificación con campeones de otros organismos es muy difícil. No se le
animan", lanzó el promotor.
"Queremos
pelear más seguido. Pero se viene posponiendo. Amo lo que hago y por eso sigo.
No pierdo la motivación a pesar de no pelear cada tres o cuatro meses, que es
lo que quisiéramos. Y jamás dejo de entrenar", explicó Narváez, quien más
allá de todo lo que ha conseguido y a la vez, la dificultad de conseguir
retadores, no piensa aún en colgar los guantes: "Seguiré boxeando hasta
que mi cuerpo y mi físico me digan que ya está".
Y
continuó: "Muchos boxeadores a los que tenía ganas de enfrentar, ya
subieron de categoría. Yo mido 1,60 m. y ellos 1,70 o más, y encima suben. Por
eso entiendo que es difícil encontrar rivales. Entiendo que no es fácil pelear
conmigo. Por ahí otros promotores prefieren que sus figuras se prueben contra
otros y no arriesgarlos conmigo. Me genera un poquito de bronca, pero no por
eso voy a dejar de boxear".

Una
campaña exitosa amateur representando a la selección argentina por todo el
mundo, y el hecho de ser el campeón mundial que como tal, más lleva en forma
ininterrumpida en la actualidad, son resultado de su profesionalismo. Pero
lejos de sentirse un "viejito", asegura estar más que óptimo: "Hace
20 años que boxeo. Y día a día, uno se va renovando, aplicando cosas nuevas. No
se deja de aprender. A los 37 años entreno tres veces mejor que a los 20, 25 o
30. Y subo con más confianza al ring".
Más
de diez años han pasado desde aquel 13 de julio de 2002, cuando jovencito, y
con apenas once combates, "El Huracán" era nada menos que el
encargado de reabrir las puertas del mítico estadio de Corrientes y Bouchard,
para consagrarse campeón mundial mosca OMB en fallo unánime sobre el nicaragüense
Adonis Rivas. Ya habituado a su segunda casa, donde hará su octava
presentación, aún recuerda esos momento.
"Fue
un sueño que arrancó 45 días antes del 13 de julio de 2002, cuando Rivero me
avisó que podía pelear por el título y nada menos que en el Luna. No podía
dormir. Y ahora ya se ha formado una amista con todos allí. Es mi casa, un
lugar único", consideró el nacido en Trelew, Chubut.

A
la hora de hablar de lo que esperan suceda en el ring, tanto Narváez como
García, al igual que sus respectivos equipos, se mostraron seguros.
"Hemos
analizado mucho a Omar. Hemos encontrado sus defectos, que son mínimos, porque
Narváez es un boxeador excepcional. Pero toda pelea de título es difícil. Y mi
muchacho está preparado. Omar ya vivió las mieles de ser campeón, pero Johnny
viene en busca de eso, y preparado para ganar. Estudié a Narváez y tenemos una estrategia
para ganarle", anticipó Bueno.
"Lo
estuve mirando -señaló el campeón-. Es un muchacho que se ve que tiene todas
las ganas. Se nota en sus peleas. Es mexicano y es todo un guerrero. Es joven y
se nota que quiere llegar arriba. Seguramente va a tener que venir a buscarme. Pero
yo confío en mi preparación. Es algo que vengo haciendo ya desde hace mucho.
Estoy bien entrenado y haciendo una pelea inteligente, con mi estilo de
siempre, voy a poder ganarle".
"Narváez
se me hace un gran campeón. Vi muchas de sus peleas, y sus grandes victorias y
lo respeto. Pero sé que puedo ganarle", respondió un confiado retador,
quien agregó: "Como dije, vengo con mucha hambre. Él hace tiempo que es
campeón y yo llego ahora listo para serlo. Y sé que puedo vencerlo".
Más
allá de lo que significa la condición de visitante, "Laberinto"
prefirió bajar las polémicas en torno a lo que ello conlleva: "Sé que Omar
Narváez es como una leyenda aquí. Y sé que vengo a enfrentar al público y a los
jueces. Espero que si la pelea se va a la decisión, sea buena y justa para mí.
Pero todo eso no me impresiona. No pienso en ello. Vengo a hacer mi boxeo y a
consagrarme campeón del mundo".

Finalmente,
ante la insistencia de la prensa especializada, un contundente "El
Huracán" dejó en claro lo que espera sobre su futuro cercano: "Me veo
ganador el 17, y las próximas y las próximas peleas. Aún no pienso en el
retiro".
PESAJE:
Mañana
volverán a verse las caras en la ceremonia de pesaje que se desarrollará en la
Federación Argentina de Box, a las 17. Y tras ello, las palabras habrán quedado
atrás. El miércoles en el ring del mítico escenario porteño será la hora de la
verdad.
Las autoridades designadas por la OMB son:
el árbitro será el puertorriqueño Roberto Ramírez Jr.
Los jueces serán Roberto Ramírez Sr. (Puerto Rico), David Singh (Panamá), y Ramón
Cerdán (Argentina). El supervisor será el argentino Jorge Molina.
Completan la velada los siguientes
combates:
Billi "El Niño" Godoy
(26-0, 13 KOs)
vs.
José "Súper" Sanders (19-9-2,
11 KOs),
categoría
mediano
, a 8 asaltos.
Noé "El
Carbonero" González Alcoba
(Uruguay, 28-2, 20 KOs) vs.
Miguel Ángel Cobas (11-0-4, 4 KOs), categoría
supermediano, a 8
asaltos.
Raúl Centeno
(9-0, 5 KOs) vs.
Sergio "Loco Lima" Escobar (18-18-2,
6 KOs), categoría superpluma, a 6
asaltos.
Brian Carlos Castaño
(1-0, 1 KO) vs.
José Carlos Paz (1-0), categoría superwelter,
a 6 rounds.
Celeste Peralta
(debutante) vs.
Katia Alvariño (
Uruguay,
4-0, 2 KOs),
categoría
superligero, a 6 rounds.
Jonathan Gastón
Chávez
(2-0-1) vs.
Leonardo "Veneno" Ochenduzka
(6-0-1, 1 KO), categoría superligero, a 4 rounds.
FOTOS: RAMÓN CAIRO