


“Vengo
a ganar”, les dijo terminantemente el mexicano
Gamaliel Díaz a las decenas de reporteros que se reunieron en el
gimnasio Teiken para presenciar el entrenamiento público del retador del
japonés
Takahiro Aoh, actual campeón
superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (WBC).
“Vengo
a hacer una gran pelea”, remachó cuando se plantó frente a las cámaras de
televisión y fotográficas para responder una a una las preguntas del
"pelotón" de informadores.

Con
firmeza, indicó que no piensa en otra cosa que no sea la victoria; que su
optimismo está basado en la gran preparación que ha adquirido y la experiencia
que ha ganado desde su segunda y más reciente oportunidad de disputar una
corona universal.
“No
me voy a defraudar a mí mismo”, comentó desde la silla que ocupaba en el
"paredón" y flanqueado por sus entrenadores Pepe Morales Jr. y Daniel
“Chacal” Domínguez, a quienes representantes de los medios de comunicación
nipones también “acribillaron” con sus cuestionamientos.

“No
queda más que salir este sábado, dar una gran pelea y convertirme en campeón
del mundo”, dijo el peleador exclusivo de Boxeo de Gala y Canelo Promotions.
Aceptó
que Aoh es complicado desde su guardia zurda; lo reconoció como un experto
contragolpeador, pero advirtió que durante semanas ha boxeado con púgiles de
guardia ‘equivocada’ y de estilo similar al del monarca. “Me he acostumbrado a
boxear con zurdos y tengo la estrategia ideal para nulificar su estilo de
pelea”, sentenció sin ofrecer mayores datos.

“Me
gusta mucho pegar arriba y creo que el gancho de izquierda es mi mejor golpe.
Me gusta el intercambio, pero como a Aoh, tampoco me gusta que me peguen. Tengo
buena técnica y nunca desisto en mi objetivo; saldré a luchar, como siempre.
Voy a presionar desde el principio y si se da el nocaut, qué bien. Si no, de
cualquier forma voy a ganar claramente”, respondió antes de dar inicio a su
entrenamiento.
Dijo
que la vida es de ciclos y “el sábado se terminará el de Aoh para que inicie el
mío”.
Después
de que Díaz sorprendió con el gran estado físico que refleja su cuerpo, el
entrenador japonés
Sendai Tanaka
apuntó que la del sábado “será una gran pelea, de mucha técnica y que ganará
quien no se equivoqué en el ring”.

Reveló
el ex integrante del equipo de Marco Antonio Barrera que hace años “Plátano”
Díaz boxeó con Aoh, dato que fue ratificado por el retador mexicano.
“Ayudábamos a Barrera en una de sus preparaciones y ahí tuvimos la oportunidad
de boxear una o dos veces. Pero no me baso en eso; ambos hemos cambiado mucho”,
relató.
En
lugar de mencionar defectos de Aoh, Pepe Morales adelantó que más le ocupa el
conseguir que Gamaliel Díaz realice el sábado una pelea perfecta para que pueda
ganar el campeonato.
“Al
zurdo se le gana con la derecha. He practicado mucho hacia donde debo caminar
para mantenerme lejos de su puño poderoso y espero salir este sábado inspirado
para que mi amplio repertorio de golpes fluya”, definió el púgil de 31 años que
ha pasado más de la mitad de su vida con su esposa Rosa Claudia Morales.
“Me
casé antes de cumplir 15 años. He pasado muchas cosas difíciles. Tuve antes dos
oportunidades, pero Dios sabe cuándo te toca. Ahora me toca a mí”, manifestó
Díaz Magaña al locutor de televisión que lo entrevistó posteriormente en
exclusiva y a quien le contó detalles de su vida privada.
Concluida
su práctica que incluyó un total de ocho asaltos, Díaz subió a la báscula del
gimnasio Teiken y registró 60,500 kilogramos, apenas 1.5 kilogramos por encima
del límite que debe marcar este viernes en la ceremonia de pesaje oficial.
Se
dijo agradecido con Dios por permitirle regresar a Japón, ahora para sostener
una pelea de campeonato del mundo; con el señor Akihito Honda por darle esta
oportunidad y con su promotor, Fausto García (Boxeo de Gala), por la manera
como ha llevado su carrera.
“Tengo
tres años y medio sin derrota y 13 peleas desde mi más reciente tropiezo. Me
han sabido llevar muy bien y el sábado, mi coronación será el resultado del
buen trabajo que hemos hecho”, resaltó el boxeador que posó para las cámaras
con un plátano entre sus guantes.