


Tras superar el amargo sabor de boca que le dejó la cuanto
menos controversial derrota sufrida el pasado 9 de junio en la capital
chihuahuense, ante el tres veces campeón del mundo
mexicano Fernando “Kochulito” Montiel, a quien
le propinó una auténtica golpiza, el tamaulipeco
Arturo “Rey” Santos se
dispone a entrar en acción en el cartel que el próximo 4 de agosto en sede por
definir presenta HG Boxing y Promociones del Pueblo.
Con un palmarés de 11 combates ganados, 4 de estos
por la vía del nocaut, a cambio de 2 descalabros, el ex integrante del equipo
mexicano que asistió a la justa olímpica de Beijing 2008, dejo en claro que es
un franco aspirante a conquistar un campeonato del mundo, algo que dejó claro
en el enfrentamiento que sostuvo con el llamado “Kochulito” Montiel, a quien le
pegó una notable cantidad de golpes, empero los jueces vieron un combate muy
distinto, y ofrecieron un adverso veredicto (113-115, 111-113 y 115-113),
otorgándole el triunfo al de Los Mochis, Sinaloa, en un pleito que tuvo en
juego el campeonato vacante USNBC del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), de la
división de peso supergallo.
Haber
sido víctima de un polémico veredicto, el púgil oriundo de Nuevo Laredo,
Tamaulipas, no se siente desanimado, por el contrario ya cuenta las horas para
subir de nueva cuenta al encordado para demostrar que es uno de los mejores
exponentes en la división de las 122 libras (55,338 kilogramos), y continuar su
marcha rumbo a la disputa y conquista de una corona ecuménica, al medirse en
pleito pactado a diez giros en peso supergallo al ruso avecinado en Los
Ángeles, California
Khabir Suleymanov
(16-2-0, 6 KOs).
“Salí
ganando más al perder con (Fernando) Montiel”, advierte Santos Reyes, al
asegurar que a los aficionados no sé les puede engañar. “Yo conecte los mejores
golpes, salí ileso, mientras que él resultó con graves lesiones en el rostro”,
recalcó.
Con
el apoyo de su representante, el empresario Héctor García, confía en regresar a
la senda del triunfo y continuar su marca rumbo a la tan esperada oportunidad
de título del mundo.