
Hace seis años,
Rosendo Álvarez intentó conquistar una tercera corona de boxeo, pero fue noqueado en seis rounds por el mexicano Jorge “Travieso” Arce.
Esa derrota parecía ser el final de la carrera de Rosendo, quien se retiró del boxeo, intentó ser entrenador de Ricardo Mayorga y de otros púgiles en Florida, Estados Unidos.
Sin embargo, Álvarez nunca dejó atrás sus intenciones de seguir en el boxeo profesional y a pesar que actualmente acaba de cumplir los 42 años de edad, se mantiene firme con esta idea, como lo dijo anoche a su regreso al país después de seis años de exilio voluntario.
“Gracias a Dios estoy de vuelta a mi querido país”, dijo Rosendo en la terminal aérea. “Muchos creen que estoy acabado, pero vengo con deseos de continuar con la carrera con muchos éxitos”, añadió.
El regreso de Rosendo no dejó de causar interés.
Considerado el segundo mejor peleador en la historia de Nicaragua, solo detrás de Alexis Argüello (q.e.p.d.), Álvarez fue campeón mínimo y minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), los mismos títulos que ostenta Román “Chocolatito” González.
Rosendo fue recibido anoche por su madre Celina Hernández, quien lo esperó con ansias después de seis años de larga ausencia.
Delgado
Físicamente, Rosendo Álvarez lució delgado, producto del arduo trabajo en el gimnasio bajo las órdenes de su entrenador Marcos Caballero, quien vino anoche y lo acompañará en esta pelea.
Rosendo está programado para pelear el 26 de este mes, en una cartelera que Prodesa organizará en el Polideportivo España. Su rival será el chontaleño Álvaro Pérez.
Anoche, en la acostumbrada reunión semanal, la Comisión Nicaragüense de Boxeo Profesional (Conibop) acordó que Rosendo deberá someterse a un chequeo físico y médico este viernes, para recibir el permiso de combatir contra Pérez.