

Después
de cinco semanas concentrado en la altitud del municipio mexiquense de
Cuautitlán Izcalli, en donde realizó el grueso de su preparación de cara al
esperado combate del 23 de junio ante
Lucas
Matthysse (30-2-0-1 sd, 28 KOs), que arrojará al retador oficial al cetro
superligero del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), que actualmente ostenta el
púgil de origen estadounidense Danny García, el mexicano
Humberto “Zorrita” Soto (57-7-2-1 sd, 34 KOs) afina detalles en
Tijuana, la frontera en la que se hizo boxeador.
El
histórico monarca mexicano, acapara todas las miradas en el segundo piso del
Gimnasio del Crea, que luce pletórico, a eso de las cuatro de la tarde. Se le
aprecia sereno y de buen humor. Se siente orgulloso de su preparación. Seca el
sudor de su rostro con su camiseta negra sin mangas. Recarga su brazo izquierdo
en la cuerda superior del cuadrilátero en el que su primo Antonio de Marco
“hace guantes” con Antonio Lozada Jr. y dice:
“Ya estamos listos. Ya vamos de bajada en la
preparación. Me he sentido muy bien. No he tenido problemas de peso. Siempre me
mantengo una división arriba para no batallar y en la última semana buscamos
marcar el peso. Estamos preparados para lo que sigue”.
Soto
se dice satisfecho y muy complacido con su estancia en Cuautitlán Izcalli,
ciudad del centro del país en la que se concentró por primera ocasión en su
trayectoria.
“Me
sentí muy contento en Cuautitlán. Estuvimos muy a gusto y estoy muy satisfecho
con la gente que nos recibió con las puertas abiertas. Es un lugar en donde
teníamos todo lo que necesitábamos al alcance. No hicimos traslados muy largos
para entrenar, descansar, trotar o comer; todo estaba a unos cuantos metros.
Hemos trabajado de la mejor manera posible y esperemos que todo el esfuerzo se
vea reflejado el día de la pelea”, apuntó.
Se ha dicho que es la
mejor preparación de tu carrera…
Sí,
sin lugar a dudas. Hicimos trabajo aeróbico, rutina de gimnasio con aparatos y
sparrings de calidad, nadamos y también hicimos pesas. Mucha gente se ha
sorprendido ahora que me ha visto aquí en Tijuana por la fortaleza que hemos
adquirido. Fueron tres sesiones de entrenamientos al día y, sinceramente, me
siento mejor que nunca. Fue sorprendente hasta para mí mismo, cómo reaccionó mi
cuerpo durante la prueba de los doce rounds. Sin temor a equivocarme, es la
mejor prueba que he hecho en toda mi carrera.
¿Qué opinión tienes
sobre Matthysse? ¿Será tan complicado como se dice?
Todos
los rivales son duros. Nunca me ha gustado menospreciar a nadie. El récord de
Matthysse lo dice todo. Matthysse es un gran nombre, es uno de los peleadores
más peligrosos de la categoría de los superligeros y muchos le han sacado la
vuelta. Estoy seguro que él tiene muchas ganas de ser campeón del mundo, pero
también nosotros tenemos lo nuestro, y vamos a poner lo mejor que tenemos
arriba del ring.
La
“Zorrita” habla de la importancia que podría adquirir la experiencia y
capacidad de su esquina, en la que posiblemente sea la contienda más
determinante de su carrera.
“Soy
un privilegiado de tener a Rómulo Quirarte en mi esquina. Es una persona que
tiene experiencia y él me conoce muy bien. Don Rómulo me conoce como peleador y
como persona, y sabe que no me gusta ganar solo. Soy un boxeador que me gusta
ganar en equipo. Soy un peleador de oído, que escucha a su esquina porque desde
ahí se ven mejor las peleas. Afortunadamente, desde que regresé con Rómulo y
sus hijos nos ha ido muy bien y esperamos continuar por este camino el próximo
23 de junio en Los Ángeles”, dijo.
¿Te atreverías a dar
un pronóstico?
No,
nunca me ha gustado dar un pronóstico de mis peleas, pero sí puedo decirles que
estoy preparado para pelear doce rounds al máximo nivel.
Finalmente,
el sinaloense envío un mensaje a la fiel afición de Tijuana y a la de todo
México: “Le agradezco toda la confianza y el apoyo a la gente de Tijuana, que
es como mi segunda casa, al igual que Rosarito. Sinceramente me siento muy
contento y muy agradecido por todo el respaldo de toda la gente que siempre ha
creído en mí y que ha seguido mis peleas en vivo y por televisión. Por todos
ellos, siempre entrego mi corazón, cuerpo y alma arriba del ring. Nada me daría
más gusto que darle una satisfacción a toda esa gente y poner muy en alto el
nombre de México… Me voy a morir en la línea”.