

El boxeo mundial está de luto con el fallecimiento, ayer en Tampa, Florida, de Angelo Dundee, uno de los más capaces entrenadores que ha conocido el boxeo en toda su historia, y quien deja una huya profunda dentro del espectáculo.
Dundee, según la información que tenemos a nuestro alcance, murió repentinamente. Tenía 90 años de edad y su vida significó para el boxeo, para él y su familia, algo que no es común. Su trabajo, brillante, efectivo y trascendente durante muchos años, lo llevó a formar por lo menos 12 campeones del mundo y muchas docenas de peleadores de primerísimo nivel.
Estuvo en la esquina de una enorme cantidad de estrellas del cuadrilátero y tanto su presencia como sus conocimientos, la disciplina que lo caracterizó fue algo definitivo en los triunfos de gente de la más importante que se conoció hasta ahora en el boxeo profesional.
Algunos de los más grandes pugilistas de todos los tiempos deben a él lo que alcanzaron, la inmortalidad dentro del deporte. Elementos como Muhammad Ali, Sugar Ray Leonard, George Foreman y muchos más, pasaron por sus manos, recibieron sus sabias enseñanzas y fueron dirigidos en sus respectivas esquinas durante las batallas más importantes que protagonizaron.
Carmen Basilio, Luis Manuel Rodríguez, Mantequilla Nápoles, Ultiminio Ramos, Pinklon Thomas, Ralph Dupas y una enorme cantidad de figuras principalísimas del boxeo que vimos en el medio siglo más reciente estuvieron bajo su dirección en alguna medida o bien, entregados en forma total y ello los llevo no solo en convertirse en estrellas del boxeo, si no a ganar enormes cantidades de dinero en un oficio que premia a quienes saben y se sacrifican para alcanzar sus metas.
Angelo Dundee, cuyo verdadero nombre fue Angelo Mirena, nació en Filadelfia, Pennsylvania en 1923, y tanto el como su hermano Chris Dundee, también un figuran como promotor en boxeo contemporáneo, cambiaron su apellido en honor del que fuera campeón del mundo, Johnny Dundee, a quien admiraban como pocos pueden imaginar.
Angelo recibió muchos reconocimientos a lo largo de su existencia. Es miembro de esa galería de inmortales conocida como el International Boxing Hall of Fame de Canastota, Nueva York, a la que ingresó en 1992. La asociación de escritores de boxeo de Estados Unidos, en dos ocasiones lo nombro “Manager del año” (1968 y 1979). Esta misma organización le entregó un premio en 1996 por sus “Muchos y meritorios servicios al boxeo”.
Nuestro presidente del Consejo Mundial de Boxeo, el Dr. José Sulaimán Chagnón, llevó una estrecha amistad durante muchos años y con frecuencia charlaban telefónicamente o en forma personal cuando se encontraban en un evento importante.
El WBC-CMB declara 3 días de luto mundial en el boxeo por la partida de este grande y desde aquí enviamos nuestras más sentidas condolencias a su familia.