

El
capitalino
Édgar Sosa, campeón mosca de plata del Consejo Mundial de
Boxeo, mantiene su promedio de ocho rounds de boxeo diarios con tres distintos
sparrings. Ayer tiró guantes con Eduardo Rizo, Efrén Juárez y Héctor Villa y
aseguró que llegará en excelentes condiciones físicas para su defensa contra el
fuerte golpeador japonés
Shigetaka Ikehara, el sábado 28 de este mes, en
lo que será su reaparición ante el público de León, Guanajuato.
El
también monarca emérito del WBC se dijo muy contento por la gran preparación
que desarrolla en el gimnasio Nuevo Jordan, con el entrenador Toño Jiménez y
sus sobrinos.
Así
habló ayer, poco antes de bajar a la sala de "cultivo del músculo" de
ese mismo inmueble, para sus rutinas con el experto Fernando Barrera:
"Trabajo
muy bien con los sparrings, en los entrenamientos en general, quiero llegar con
una gran condición física y por eso tenemos el trabajo muy intenso. Trabajo
también abdomen y fuerza para llegar al cien por ciento, como lo hice en la
pelea contra el 'Huracán' Uicab, ya que en este año quiero ser campeón mundial
otra vez".
Édgar
indicó que siente haber recuperado movilidad y rapidez.
"Sé
que con los sparrings que tenemos y en los entrenamientos tengo que moverme de
manera rápida, soltando siempre golpes".
Sobre
el nipón Ikehara, quien tiene 22 triunfos, 18 por nocaut, tres derrotas y dos
empates, Sosa apuntó:
"Su
porcentaje de noqueados es alto, es un guerrero que siempre va para delante y
sé que será una gran pelea que verá la gente de León. Pero siempre voy a atacar
de manera inteligente y ser muy intenso desde los primeros rounds para sacar la
victoria".
Respecto
de algunas atractivas ofertas que ha recibido, sostuvo: "No pienso más que
en la pelea del 28 de julio; voy a ganar y espero que en las negociaciones a
través de mi promotor, Ricardo Maldonado, se haga la pelea por el campeonato
mundial".
Sosa
y Dante "Crazy" Jardón, quien combatirá en la semifinal contra Miguel
"Mickey" Román, ofrecerán hoy una conferencia en León.