
En una atracción especial bajo el Peter-Maskaev, “Historia en Cancún”, realizada el sábado en la Plaza de Toros de Cancún, Quintana Roo, México. “El Confesor” Adrián Hernández derribó tres ocasiones al yucateco Gilberto Keb antes de ponerlo nocaut en el cuarto episodio, para hacer buenos no solamente los pronósticos que lo daban como favorito para este combate, sino para validar también los que lo señalan como futura estrella del boxeo internacional. Adrián hizo de su mano izquierda la pesadilla de Keb, un veterano de48 combates que expuso y perdió su campeonato minimosca de la NABF. Fueron tres ganchos al hígado, repartidos en los rounds 2, 3 y 4 los que mandaron al entarimado a yucateco. Las acciones concluyeron a los 2.16 minutos del cuarto asalto. Adrián llegó a 13 victorias seguidas, de las que 11 han sido por la vía del nocaut. Ahora además del campeonato minimosca Continental, tiene también los de la NABF y el Internacional Juvenil, todos reconocidos por el Consejo Mundial de Boxeo. “Espero seguir adelante y que me den la oportunidad. Yo creo que la preparación es lo básico para llegar a ser algún día campeón del mundo,” dijo Adrian Hernández después de la pelea. El es un joven que se dedica al gimnasio y a preparase físicamente. Tenemos que llevarlo con calma. El boxeo es un proceso y lo vamos siguiendo como debe ser,” dijo el entrenador de Hernández, el gran Lupe Pintor.