El filipino Manny Pacquiao derroto técnicamente por nocaut en ocho asaltos al ex campeón mundial estadounidense Oscar De
La Hoya, este sábado por la noche en el combate estelar de una cartelera organizada por las empresas “Golden Boy Promotions” en sociedad con Top Rank en el MGM Grand de Las Vegas, Nevada, y transmitida al mundo por la cadena HBO.
Pacquiao le pegó una tunda al “Golden Boy”, le ganó cada uno de los asaltos y lo terminó derrotando técnicamente en ocho asaltos, cuando la esquina del estadounidense tomó la decisión de abandonar ya conscientes que no tenía ninguna opción al éxito.

Pacquiao ganó cada uno de los ocho asaltos de la pelea, no perdió ni un minuto y tranquilamente, con un potente recto de izquierda como su arma principal, destrozó al “Golden Boy” que tristemente se quedó en su esquina comandada por el mexicano Ignacio “Nacho” Beristain y Angelo Dundee, mientras miles de filipinos saltaban de sus asientos en el Hotel MGM.
A pesar que estaba combatiendo en la división welter, Pacquiao lució tan
rápido como en los ligeros. Sólo el primer asalto lució un poco reservado, en el famoso round de estudio, pero se vio rápido con su recto de izquierda, pasando los pocos golpes del “Golden Boy”.
En el segundo, Pacquiao siguió atacando con su potente recto de izquierda, con velocidad y desplazándose a su derecha, para tratar de esquivar los mejores golpes del “Golden Boy”.

El zurdo filipino continuó dominando las acciones en el tercero, bailando, tirando y doblando rápidamente su cintura, ante un De
La Hoya que no se sintonizaba, sin poder en su golpeo ni capacidad de reacción a la velocidad del “Pacman”. De
La Hoya siguió lento en el quinto asalto, sus pómulos comenzaron a hincharse por el veloz recto del asiático, a pesar que tiró un poco más sus golpes.
Ya con toda la confianza de su lado, Pacquiao continuó dominando a base de velocidad a De
La Hoya, quien se vino al piso en el séptimo, cuando el ídolo filipino lo mantuvo contra las cuerdas, atacándolo sin piedad. El ojo izquierdo del “Golden Boy” lució más hinchado, y el temor se
apoderó de la esquina de Oscar, que no tiraba, se quedaba en las cuerdas, sin capacidad de reacción.

Hasta ese momento, éste era el mejor asalto de Pacquiao, quien navegaba sin problemas a un rotundo éxito, que ratificó con otra amplia ventaja en el octavo asalto. En el descanso de ese asalto, la esquina del “Golden Boy” encabezada por
“Nacho” Beristain y Dundee decidieron
abandonar, porque no tenía sentido seguir con un peleador que no tiraba
golpes y estaba siendo sacrificado en cada minuto de la pelea.

Con esta clara victoria, en una pelea donde no estuvo en juego ningún título del mundo, Pacquiao mejoró su record a 48-3-2, con 36 nocauts, mientras que De
La Hoya cayó a 39-6, 30 kos, y el retiro tocando a sus puertas. FOTOS CHRIS FARINA/TOP RANK.