

A
sus 34 años,
“El Poblanito” Genaro
García forzó once intensos rounds, en los que cortó de ambas cejas al
filipino
Génesis Servania, quien
finalmente se alzó como nuevo campeón Internacional plata del Con
sejo Mundial
de Boxeo (WBC), en una de las tres contiendas estelares que la empresa Ala
Promotions presentó este sábado en el elegante Newport Perfoming Arts Theater
del Resorts World, Manila, Filipinas.
El
joven filipino de 20 años acabó el encuentro con un tremendo tajo en la ceja
derecha, producto de un cabezazo accidental, a decir del reporte del réferi
Bruce McTavish. Sufrió otra herida más pequeña sobre la ceja izquierda, pero en
un descuido del mexicano lo envió a la lona después de combinar tres precisas
izquierdas (uppercut, recto y gancho) con derechas bien dirigidas.
Respaldando
su fama de valiente, “El Poblanito” García se incorporó, pero sólo para recibir
más castigo y caer nuevamente a la lona y obligar al tercero sobre el ring a
decretar el nocaut a los 2.0.2 minutos del último asalto.
La
función “Pinoy Pride XIV. Noche de Campeones” fue singular. Primero, porque
tenía un “ring enano”, apenas 30 centímetros por encima del piso. Segundo,
porque en el lujoso escenario no se vendió nada de nada: ni refrescos ni mucho
menos cervezas o al menos algún pequeño refrigerio.

De
vuelta con el combate, “El Poblanito” sobrevivió a un feroz ataque de Servania
en el segundo capítulo. Golpes de todos los estilos y calibres se estrellaron
una y otra vez en la humanidad de Genaro, pero sobrevivió para retomar el mando
del combate. En el quinto asalto la ceja derecha de Génesis empezó a sangrar.
Aunque
las instrucciones de su esquina eran golpear la zona averiada en el rostro del
filipino, Genaro combinó el golpeo a las partes blandas para mermar la
condición física de un rival que hace de la juventud, precisión y poder sus
mejores armas; sin embargo, por continuas amonestaciones del réferi, cohibieron
al mexicano que desistió de usar golpes al cuerpo para evitar la deducción de
un punto.
Después
de conocer que un juez lo tenía arriba (76-75, por 77-74 y 76-75 en contra)
hasta el octavo asalto, el mexicano se fue con todo en el noveno, y un
accidental choque de cabezas abrió un ojal sobre la ceja derecha de Génesis, lo
que reavivó las ilusiones del mexicano. A punta de golpes, García paseó de
esquina a esquina a su rival.
En
el décimo, con ambas cejas chorreando sangre, Servania aceptó el combate en el
terreno corto y supo sacar ventaja de su juventud enviando a García a su rincón
con el ojo derecho inflamado. En
el undécimo capítulo, fundido ya a causa del tremendo tren de pelea, Servania
recurrió a la treta del guante mal amarrado para que McTavish suspendiera las
acciones fue cerca de un minuto de respiro el que otorgó la esquina, suficiente
para tomar aire y organizar feroz embestida que fue respondida a pie firme por
“El Poblanito”.
En
el round definitorio, conociendo la dificultad de ganar una decisión en patio
ajeno, Genaro García salió en busca del nocaut, pero se encontró con tres
precisos golpes de mano izquierda. Primero un uppercut lo puso a tambalear; después
un recto y para rematar un gancho. La caída fue inevitable.

Fiel
a su costumbre, García vendió cara la derrota. Se puso de pie haciendo milagros
de equilibrio, pero solamente consiguió que Génesis le mostrara todo su
catálogo de golpes, hasta que un recto de derecha depositó al mexicano
nuevamente en el tapiz; McTavish puso final al vía crucis del mexicano.

De
pie, el público aplaudió a ambos contendientes. “Está fuerte el muchacho
(Servania); lo sentí más fuerte que a (Toshiaki) Nishioka. En México no hay
quien le gane”, declaró “El Poblanito”, aceptando la derrota y adelantando que
en septiembre regresará al ring.