El esperado duelo doméstico británico entre Scott Quigg y Rendall Munroe acabó prematuramente debido a un choque de cabezas que dejó en empate técnico el combate y vacante la corona interina super gallo de la Asociación Mundial de Boxeo, ante la decepción del público en Manchester, Inglaterra.
Un choque casual de las testas a 43 segundos del tercer episodio motivó el obligado desenlace, en un enfrentamiento que había despertado fuertemente la atención del público británico.
El más perjudicado fue Munroe, quien se llevó una fea herida en su ojo derecho, lo que motivó que el referí diera por culminadas las acciones.
La pelea se desarrollaba de manera pareja hasta ese momento, con un asalto ganado para cada uno.
Quigg, quien entró al ring como favorito en las apuestas, queda con record invicto en 25 presentaciones (24 ganadas) y con 17 victorias antes del límite. Munroe, en cambio, queda con 24-2-1, con 10 KOs.
En la misma jornada, el invicto superwelter bielorruso Sergey Rabchenko (21-0, 16 KOs) venció por nocaut técnico en el séptimo episodio al ex retador mundialista inglés Ryan Rhodes (46-6, 31 KOs).