


En lo que fue una gran batalla de principio a fin, Julián “Chicano” Rivera superó por decisión dividida a Edgar “Power” Jiménez para agenciarse el campeonato latino del Consejo Mundial de Boxeo de peso mosca, que se encontraba vacante, la noche del viernes en el Auditorio Plaza Condesa que registró una gran entrada.
Al término del combate los jueces dieron puntuaciones de 113-114 y 113-117 (puntuaciones muy desproporcionadas) para Rivera y 114-113 para el “Power”.
Desde el campanazo inicial, Julián y Edgar saltaron al ring con la idea de dar una gran batalla ya que ambos se conectaron potentes golpes al cuerpo y al rostro. Pese a la inactividad de siete meses
por parte del “Power” Jiménez se vio bien durante el desarrollo del combate.
Para el round dos, Edgar Jiménez ya sangraba de la nariz debido al constante golpeo que sufrió pero logró reponerse con estupendos ganchos al cuerpo que resistió muy bien el “Chicano”.
El tercer rollo “Power” Jiménez salió con mayor decisión y con fuertes golpes al rostro y al cuerpo hizo mella en su rival que siempre soporto los embates.
El quinto round fue de toma y daca entre ambos pugilistas ya que no se guardaron nada. “Power” y “Chicano” se trenzaron a golpes que mantuvo a la gente al borde del filo en sus butacas.
En el siguiente capítulo, Julián Rivera logró poner en aprietos a Jiménez ya que su constante golpeo y de siempre estar encima lanzando golpes lo puso en malas condiciones. En el séptimo round, a “Power” Jiménez se le descontó un punto luego de que tiró su protector bucal por segunda ocasión, haciéndolo de manera intencional, según el réferi del encuentro.
Para los episodios nueve y diez, “Chicanito” y “Power” de nueva cuenta se trenzaron a golpes, donde sobresalieron los volados, rectos y opers de ambas manos. Ninguno de los dos peleadores no daba tregua ni se achicaba.
Para el capítulo final, los dos pugilistas cerraron con todo, los golpes al cuerpo fueron una constante y al finalizar la batalla ambos peleadores se levantaron sus manos en señal de triunfo, en la que finalmente le correspondió a Julián Rivera.
En otros combates que presentó Producciones Deportivas y RB Producciones junto con All Star Boxing, en peso de 78 kilos, el mexicano Álvaro Enríquez ya no salió a combatir para el inicio del cuarto round, perdiendo por nocaut técnico contra el argentino Pablo Farías; en peso welter, Ulises “Cerillo” Jiménez venció por decisión dividida en seis rounds a Rodolfo Martínez de Argentina; en buen encuentro, Guillermo Medina noqueó en dos rounds a Ángel Molina en 62.500 kilogramos; Darwin Peña y José Valdez empate técnico médico en dos rounds en peso mosca; en 60 kilos, Eduardo Flores ganó por decisión unánime a Roberto Hernández en cuatro rounds y Manuel Martínez noqueó en cuatro a Juan Manuel Benítez en peso gallo.