
El canadiense Georges St. Pierre retuvo su cinturón de campeón de peso welter tras vencer a Jake Shields por decisión unánime luego de 5 rounds en el combate estelar del UFC 129 disputado, ante más de 55 mil personas, en el Roger Center de Toronto, Canadá.
La previa de la pelea, nos ilusionaba con una verdadera guerra de transiciones en el piso con St. Pierre (22-2) buscando los derribos y Shields (26-5-1) defendiéndose con su excelente Jiu Jitsu Americano. Olviden eso, fue todo lo contrario.
El canadiense continuó con su idea de mostrar cuánto ha mejorado el boxeo, pero en esta ocasión no estuvo tan lúcido como ante Josh Koscheck. Su jab de zurda no lastimó y su derecha voleada impactó más al aire que a su rival.
Shields, de pocas armas a la hora de intercambiar golpes, hizo todo lo posible por complicar un combate que, por momentos, parecía un trámite para el local.
Los tres primeros asaltos fueron claves. El campeón los ganó con autoridad y parecía que la merma física del retador sería suficiente para dar el golpe de gracia, sin embargo, un pequeño corte en el párpado cambió el rumbo de la pelea.
El ex titular mediano de Strikeforce remontó el combate pero sus propias limitaciones lo hicieron caer en la desesperación de no encontrar ningún golpe definitorio.
Los jueces fueron certeros: 50-45 (exagerado con respecto a lo que se vio), 48-47 y 48-47 (tarjetas que se ajustan más a la realidad de la pelea) todos a favor de St. Pierre.
La pregunta es obligada, ¿está Anderson Silva en la mira de Georges? “Es difícil pensarlo ahora, acabo de terminar un combate muy duro y quiero descansar, ya veremos qué ocurre”, relativizó St. Pierre.
Tras una actuación poco convincente habría verlo una vez más en las 170 libras. Seguramente que no tocó el techo de su rendimiento ni mucho menos, pero sería interesante ver cómo reacciona ante un duelo que le pueda traer más problemas en su división, ¿será momento de traer al campeón de Strikeforce Nick Díaz a vengar la derrota de su compañero de equipo?
Por su parte Shields debería replantear su carrera. Demostró poca adaptación física desde que retornó a los welter y eso es clave. La falta de constancia y explosividad hacen de Jake un peleador lento y predecible, por lo que no sería erróneo pensar en su retorno a los pesos medios.
Mientras tanto los canadienses seguirán disfrutando de su campeón. El mejor atleta de las artes marciales mixtas de todos los tiempos que anoche no supo mostrarse dominante como acostumbra, pero que sigue ostentando su cinturón.
Con todo esto planteado queda el interrogante, ¿hay alguien capaz de quitarle el título? Con una mala actuación personal le alcanzó y le sobró para defenderlo entonces, ¿qué tendrá que suceder para que lo pierda?
“Quería terminar el combate con una sumisión o un nocaut y no pude. Entiendo que Shields es un peleador muy duro y que dio todo de sí para hacer una gran pelea, pero yo les debía un gran espectáculo a todos los que me vinieron a apoyar y no se los di”, se disculpó St. Pierre para cerrar una noche que, seguramente, querrá olvidar muy rápido.
JOSÉ ALDO FUE LA FIGURA DE LA NOCHE
Esteban Tomé Fuentes, UFCEspanol.com
La pelea de semifondo prometía ser una de las más electrizantes de la velada y acabó siendo el enfrentamiento de la noche. José Aldo y Mark Hominick se castigaron mutuamente durante los 5 rounds de un combate que bien pudo haber sido una escena de la película ¨Rocky Balboa¨. Aldo logró defender por primera vez su título de los plumas en el UFC, prolongando su racha invicta a 12 peleas consecutivas.
El campeón demostró su mejor versión durante el primer round de la pelea, trabajando el abdomen de su rival y castigando las piernas con sucesivas patadas bajas. A partir de allí, su rendimiento fue mermando, resignando la ofensiva en el último round y quedando a merced de un Hominick que fue un digno retador. Dana White, presidente del UFC, se mostró un poco confundido con la actuación del brasileño:
¨Hubo algo extraño en Aldo para mí. Cuando salió, parecía que sería una pelea rápida ya que conectó de forma viciosa con sus patadas. Si hubiese seguido siendo agresivo, el combate finalizaba en el segundo round. Luego simplemente paró, su ritmo fue más lento. Yo pensé que estaba lesionado¨.
Todo parece indicar que el campeón tuvo dificultades para llegar de forma óptima al peso de la categoría, y esto pareció ser un factor importante en la caída de su rendimiento en los últimos rounds.
Aldo sorprendió al canadiense con sus derribos y una vez en la lona fue sumamente efectivo con sus codos y puños. El rostro cortado del canadiense empeoró aún más en el cuarto asalto cuando un codazo del brasileño provocó un enorme hematoma en su frente. El referí de la pelea, John McCarthy, llamó al doctor para que lo examine y con el visto bueno de éste último, continuaron las acciones.
El campeón fue quién hizo más daño en esta pelea, conmoviendo en dos o tres oportunidades al local que logró recobrar sus sentidos y seguir dando batalla. Hacen falta muchas agallas para continuar luchado en las condiciones en que se encontraba el retador:
¨Uno tiene que saludar su esfuerzo, y le tiene que dar mérito a Mark Hominick¨, dijo Aldo. ¨Es un excelente peleador. Yo sabía que era muy bueno en la lucha de pie, pero yo tenía mi Muay Thai y estaba muy bien preparado.¨
El canadiense, fue puro corazón, buscando terminar el pleito en los últimos segundos del combate con su golpe a ras de lona. Pese a esto, el canadiense no se mostró conforme con su rendimiento:
¨Creo que no tiré muchas combinaciones y lancé muchos golpes individuales. Quería tirar más golpes que él, pero lo dejé pegar más. Luego pensé demasiado en llevar la pelea a la lona. Regresaré más fuerte que nunca".
Los jueces tuvieron la última palabra y decidieron en forma unánime a favor del campeón que tuvo que transpirar más de lo que esperaba para conseguir la victoria. Esperemos que para su próximo compromiso (seguramente frente al invicto Chad Mendes) Aldo logre recuperar la explosividad que supo exhibir en anteriores combates y razón por la cual es considerado uno de los mejores luchadores peso por peso.