

El ucraniano
Vitali Klitschko defendió su corona pesada del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), al noquear técnicamente en el cuarto round al retador alemán
Manuel Charr, este sábado en el combate estelar de una cartelera que fue organizada en el majestuoso Olimpiyskiy de Moscú, Rusia.
El final de la pelea se produjo de forma imprevista, porque un corte en un costado de la ceja derecha, le provocó a Charr un incontenible sangrado en el cuarto round. El retador intentó seguir en la contienda, pero el médico del ring decidió suspender las acciones lo que provocó su furia.

Charr retó a Klitschko a seguir en la pelea, lo que obligó la intervención de la esquina del ucraniano. Pero no hubo manera de seguir. El sangrado de Charr era incontenible y el referee decretó el nocaut técnico.
Esta pelea fue como una especie de monólogo para Klitschko, porque lanzó golpes desde que sonó la campana, dominando sin problemas a un exageradamente defensivo retador. En algunos momentos, Charr soltó sus manos al final del primer round, pero en el segundo Klitschko lo envió a la lona en una caída que no parecía válida, al final del round.
En el tercer, Klitschko siguió dominando las acciones, con su mano izquierda baja, sin mucha defensa, pero con una fortaleza que provocó pánico en el retador alemán.
El final se produjo en el cuarto round, y pese a la protesta de Charr, el referee decidió suspender las acciones por recomendación médica.
De esta manera, Klitschko defiende una vez más su corona pesada del WBC; mejorando su record a 45-2, con 41 nocauts, mientras que Charr perdió su invicto, quedando con 21-1, 11 nocauts. El mexicano José Sulaimán Chagnón, presidente del WBC, estuvo a cargo de la supervisión de este combate de título pesado.