EVANDER HOLYFIELD, DE LOS PESOS CRUCEROS A LOS PESADOS, NO RESPETÓ NI AL CORPULENTO GEORGE FOREMAN. Y COMPROBÓ ESTAMPA DE MONARCA, MIDIÉNDOSE CON LOS MÁS SELECTOS DE
LA DIVISIÓN DE TODOS LOS PESOS

Combatiendo con desventajas de peso y estatura, llegó a comprobar, ser uno de los grandes sostenedores de la máxima categoría del pugilismo universal, disputando con las elites de su época con diecinueve ex monarcas con los cuales protagonizó veintiséis contiendas que sin dudas, forman parte de la rica herencia y colección dorada de la categoría madre del boxeo organizado
Por Chon Romero

Evander Holyfield, nació el 19 de octubre de 1962 en Atmore, Alabama. De aficionado tuvo palmarés de 160 victorias y 14 derrotas con 75 nocáut. Compitió en los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Ángeles, California y por controvertida determinación del árbitro no fue medallista de oro.
Noqueó a sus tres primeros oponentes y discutiendo la refriega semifinal
contra Kevin Barry de Nueva Zelandia, fue descalificado por el árbitro debido a que este pidió desenlace y Holyfield conectó en la mandíbula de su oponente. Con todo y lo sucedido ganó la medalla de bronce. Ingresó al pugilismo pagado el 15 de noviembre de 1984 en riña contra Lionel Byarm, en la ciudad de Nueva York.
En su combate decimosegundo de profesional, disputó la corona mundial de los pesos cruceros
190 libras, versión Asociación Mundial de Boxeo (AM
B)
, contra Dwight Muhammad Qawi, y se impuso por decisión en Atlanta, Georgia. Expuso cinco veces la corona incluyendo la unificación con su homólogo el puertorriqueño Carlos de León, a quien despachó en ocho capítulos el 9 de abril de 1988 en Las Vegas.
Inició campaña en la categoría de todos los pesos en julio de 1988 y se ganó la oportunidad para disputar la corona de todos los pesos derrotando en su orden a James Tillis, Pinklon Thomas, Michael Dokes, Adilson Rodríguez y Alex Stewart.
El 25 de octubre de 1990 despachó por nocaut a James «Buster» Douglas en tres episodios, para convertirse en el nuevo líder mundial de los pesos completo con el cetro unificado versión CMB, AMB y FIB. Evander Holyfield, el nuevo sostenedor, tenía que exponer la corona contra el primer retador George Foreman. De inmediato las compañías promotoras Main Events, Inc., y Top Ramk, Inc., comenzaron las negociaciones.
George Foreman nació en Marshall, Texas, el 10 de enero de 1949. De aficionado tuvo registro de 22 triunfos y 3 reveses. En 1968 ganó el título nacional aficionado de todos los pesos en Estados Unidos. También ganó la medalla de oro de la división de todos los pesos de las Olimpíadas celebradas en México en 1968.
Ingresó en el boxeo profesional el 23 de junio de 1969 contra Donald Waldheim, en
Ciudad Nueva York. El 22 de enero de 1973 despachó en dos capítulos a Joe Frazier, para conquistar el título mundial de todos los pesos, en Kingston, Jamaica.
Hizo tres defensas del cetro para perderla contra Muhammad Ali, el 30 de octubre de
1974 en Kinshasa, África.
Estuvo inactivo por período de un año, para regresar hacer campaña
imponiéndose a púgiles de renombre como lo son: Ron Lyle, Joe Frazier y Jimmy Young, con este último perdió, para ausentarse nuevamente por período de nueve años y regresó el 9 de marzo de 1987 combatiendo con veinticuatro boxeadores convencionales hasta obtener otra oportunidad campeonil contra Evander Holyfield, siendo el primer retador a la corona de todos los pesos.
Las empresas promotoras Main Events, Inc., que representaba al campeón Evander Holyfield y Top Rank, Inc., a George Foreman, convinieron la fecha del 19 de abril de 1991 para la disputa del título de todos los pesos en el Centro de Convenciones de Atlantic City
El retador George Foreman, venía de imponerse a cinco oponentes convencionales en 1990 para iniciar el año de 1991 con la disputa del título de todos los pesos, que estaba en poder de Evander Holyfield, que venía de despachar a James «Buster» Douglas en tres capítulos, el 25 de octubre de 1990 en Las Vegas.
A su vez, Douglas, había noqueado a Mike Tyson en diez asaltos en Tokío, Japón, el 11 de febrero de 1990. El combate se transmitió primeramente por el sistema de Pagar Por Ver (Pay Per View), y después diferido por
la Cadena de Televisión HBO, que hace historia en cada asalto.

El retador y ex campeón mundial de todos los pesos, George Foreman, se presentó al cuadrilátero con pantaloncillo blanco con franjas azules y botas blancas con bandas negras. El paladín del mundo Evander Holyfield, vestía calzón blanco con tiras doradas y botas negras con franjas blancas.
Después, de los actos protocolares de la contienda de campeonatos, el árbitro oficial de la refriega Rudy Battle, les hizo relato breve de sus deberes, siguiendo siempre sus mandatos, protegiéndose en todo momento y evitar los golpes prohibidos. Ambos se dirigieron a sus respectivas cantonadas, para esperar la orden del arranque del combate.
El primer llamado al centro del tinglado, lo respondieron ambos con voluntad y de inmediato el campeón Evander Holyfield aplicó el estilo del boxeo técnico y franco frente a su gigante retador que pesó
34 libras más que él.
El jab del monarca de todos los pesos Holyfield, inició la ofensiva, y era evidente la diferencia naturales entre ambos, el retador Foreman, más corpulento con más estatura y extensión de brazos parecía un monumento que apreciaba alguien como Holyfield su gigante tamaño.
Holyfield, se ha caracterizado por dar espectáculos en todas sus disputas, desde este primer capítulo las hostilidades se manifestaron impetuosas. El campeón penetró a la guardia de su retador con combinaciones de dos y tres golpes al cuerpo y al rostro, mientras los derechazos de Foreman se perdían en el vacío, para cerrar el capítulo con andanadas de golpes del sostenedor a la caja grande de las hamburguesas del gigante George Foreman. Asalto a favor de Evander Holyfield.
En ambas esquinas hubo movimientos y consejos. George Benton entrenador del campeón Holyfield le advirtió: «Cuídate de los lances de derecha, usa tu rapidez y sigue boxeándole toda la duración de la pelea».
En el rincón del retador Foreman, Angelo Dundee, le dijo: «Tienes que tomar el ritmo del combate que él ha impuesto y no dejes de presionarlo».
En el ordenamiento y timbrazo para el inicio del segundo acto, Evander Holyfield, prosiguió boxeando magistralmente, tenía presente no poderse equivocar por estar advertido por los bombazos que lanzaba con su brazo derecho George Foreman que con facilidad derrumbaba la pared de un edificio. El monarca proseguía efectivo con su jab y repetición de ganchos con el mismo brazo, Foreman golpeó bajo y se le llamó la atención.
El corpulento retador lanzó combinación que no impactó y en contragolpe a quemarropa, Foreman de 42 años de edad sembró sólidos golpes al cuerpo del monarca en las postrimerías del asalto, para terminarlo con poderoso recto de derecha al rostro de Holyfield. Capítulo a favor del retador George Foreman.
En el tercer episodio ya los ímpetus se encontraban en altas temperaturas, Evander Holyfield continuaba boxeando técnicamente, ejecutando fugaces intercambios de golpes con su retador que lanzaba cañonazos para definir, por la incomodidad que le impuso Evander Holyfield con mejor boxeo técnico y de celeridad. A mediados del episodio la contienda cobró duras contestaciones, el monarca estrelló combinaciones que movieron el pesado cuerpo del retador George Foreman y este asestó con duras respuestas en combinación de ganchos y rectos, para adjudicarse el asalto Evander Holyfield.

Ambos contestaron el campanazo para el cuarto capítulo con los ojos izquierdos inflamados. Más acoplados y con la quimera presente del triunfo, la entrega entre ambos poco a poco se definía más en competencia de palmo a palmo, donde el sostenedor lucía más activo y efectivo. Holyfield, sacó a relucir su más agilidad y ancló preocupantes combinaciones al rostro de Foreman, que comenzaba a mostrar vestigios de la dura rivalidad. Otro episodio a favor del campeón Evander Holyfield.
En la esquina del retador Foreman que por costumbre no se sentaba en el minuto de descanso su entrenador Angelo Dundee, volvió a decirle: «Tú eres más fuerte, lanza más golpes, puedes terminar con éste hombre, que te está combatiendo de frente».
La obediencia para el quinto llamado de la campana, Evander Holyfield, continuó boxeando con estilo acometedor, Foreman fue advertido por segunda vez por golpe bajo por el árbitro Rudy Battle. Las penetraciones del campeón a la guardia de Foreman eran rápidas y fugaces, respetaba el poder anestésiense del ex campeón George Foreman en ocasiones y en otras, disputaba de Tú a Tú, con el temible gigante, que buscaba su segunda coronación en la división madre del pugilismo.
Después de enlace que no tuvo que intervenir el árbitro, debido a que Foreman se separaba de Holyfield con empujones, conectó doble izquierdazos al cuerpo de su oponente y terminó el capítulo con seguidas y fuertes combinaciones. Capítulo para el retador George Foreman.
En el sexto asalto ambos se castigaron a paridad, con dominio alterno y el público no soportó más, continuar disfrutando del combate sentados y en honor a la franca rivalidad se pusieron de pie apoyando a su favorito, Foreman estaba en su punto máximo de arremetedor y al titán monarca sólo lo detenía la advertencia de su esquina, para entregarse a totalidad a combate de igual a igual con el crecido retador. Fue capítulo
parejo que calificamos de empate.
El llamado para el séptimo episodio, George Foreman saludó a su oponente con sólido derechazo que estremeció al tinglado y lastimó al monarca, para descargarle salvajes porrazos, que asimiló Holyfield como los varones en un momento de dominio del retador Foreman. Como respuesta Evander Holyfield penetró a la guardia del aspirante a la corona y estrelló fuertes descargas a las zonas de las lombrices que también hicieron lucir sentido al retador en otro capítulo de dominio alterno.
En las postrimerías del episodio los dos se contestaron ofensivas con golpes de pronósticos de definición, para cerrar el asalto con cruces de explosivos derechazos, siendo efectivo el de Holyfield, el ejecutado por Foreman, abanicó y golpeó la soga con tanta arrogancia y potencia que el golpe produjo vibraciones tan exigentes al encordado del cuadrilátero que le desprendió los sombreros de la cabeza a varios espectadores de primera fila en ringside.
Capítulo que también califiqué de empate.
Para la continuación de la fiesta de los guantes, en el octavo acto del pleito pugilístico, Evander Holyfield, boxeando y determinado al igual que George Foreman, en ocasiones le examinaba el depósito de las hamburguesas al gigante retador, tratando de percatarse que la fortaleza física era integral para después asombrarse, al descubrir que el tejano está constituido de ladrillos y la disputa sería férrea.
Holyfield, ágil de brazos, encontró blanco en las zonas medias del ex campeón, para sembrarle semillas de guantes con celeridad y potencia. El cansancio comenzaba a reflejarse en el rostro de George Foreman, que también estrelló estremecedor gancho de izquierda al finalizar el asalto. Capítulo de Evander Holyfield.
En el noveno y décimo episodios, las acciones fueron parejas, ambos se golpearon a nivel de la temperatura del combate y del Centro de Convenciones de Atlnatic City.
Holyfield, insistía con el jab, que fue muy efectivo en el estilo de Foreman, quien contestaba con descargas a las zonas medias de la textura del campeón Evander Holyfield. Los asistentes una vez más, dejaron sus butacas para corear y disfrutar las acciones alegres e impetuosas de ambos boxeadores. En este asalto también se le llamó la atención a Foreman por golpe bajo. Dos capítulos parejos que se pudieron calificar de empate.
En la esquina de los dos, nuevamente hubo movimientos y recomendaciones. Angelo Dundee en la esquina de Foreman le dijo: «Necesitamos presionar y buscar el nocáut estamos en desventajas».
Al monarca Holyfield, le aconsejó su entrenador George Benton: «Sigue boxeando y aplicando el jab, con rápidas combinaciones y sigue pendiente de su golpe de derecha».
En el capítulo decimoprimero George Foreman, salió efectivo con el jab y se le notaba más vitalidad lanzando golpes que pasaba con defensiva maestra Holyfield y aprovechaba para ser certero con combinaciones nítidas al rostro del gigante retador.
Cumpliendo con tenaz misión Evander Holyfield, exponiendo por primera vez su diadema mundial, estrellaba en el rostro y cuerpo del ex campeón de todos los pesos combinaciones de seis golpes y terminó con fulminante gancho de izquierda en un instante de inspiración y dominio absoluto del monarca de todos los pesos, para sorprenderlos la campana en plena acción finalizando el episodio. Capítulo a favor de Evander Holyfield.
En el capítulo decimosegundo y último de la pelotera, el árbitro Rudy Battles, lo hizo chocar los guantes antes de iniciarse las hostilidades, protocolo de muchos años en el deporte del boxeo en reyertas de campeonatos.
Holyfield y Foreman, se entregaron a contestaciones de golpes de igual a igual como para terminar de honrar lo que pagó la afición en general para verlos contender. El retador percutió bombazos de temibles derechazos de martillo y Evander cauteloso y
determinado como guerrero de los tinglados, se lanzó sobre el gigante y lo golpeó tanto como explorándolo a totalidad por zonas legales del cuerpo en el pugilismo, que se puede decir que le tomó radiografía con agujazos de guantes como los orientales, para alzarse con este último asalto del combate que daba por finalizada la disputa de la corona mundial de la división madre del pugilismo.
La sentencia de los jueces se ofreció así: uno votó
116 a
111 a favor del campeón Evander Holyfield, el segundo
115 a 112, también apoyando el triunfo del monarca y el tercero vio la pelea
113 a 100, para retener por unanimidad Evander Holyfield, en lucida batalla la corona de todos los pesos.
Posdata- No hay discusión, George Foreman, es ejemplo paradigma del pugilismo y vive tan orgulloso de su nombre que sus cinco hijos incluyendo una mujer todos se llaman George, inclusive, hasta el perro de su rancho.
La vida de George es de orden y de metas. Fue dos veces monarca de los pesos pesado y único en la historia en haber conquistado el cetro de todos los pesos a la edad de 45 años. Se desempeñó como analista de boxeo de la cadena de televisión Home Box Office
(HBO),
por años, ganándose un millón de dólares anuales y renunció para dedicarse a su familia en su rancho de Marshall, Texas, como también hacerles publicidad a sus famosas pailas de asar que por los derechos de distribución y producción una compañía le pagó $200 millones de dólares.
Como profesional del pugilismo el gigante George capitalizó $ 60 millones de dólares, que se reflejan en su enorme rancho con inmensa crías de ganado donde vive
con la pura naturaleza bajándose diariamente una docena de abultadas hamburguesas sin precisar tomarse un baso de agua.
Evander Holyfield-
Sigue equivocadamente con la insistencia de no aceptar el retiro del deporte de los guantes aún cumpliendo 45 años y perdiendo recientemente su última oportunidad de campeonato mundial contra el ruso Sultan Ibrogimov.
Parece ser que la responsabilidad de nueve hijos con diferentes damas es la razón que lo mantiene con el espíritu presente en el deporte que tanto significado tiene para él, donde fue soldado de primer batallón como usted lo analice y sin dudas, llegó el momento de entregar las armas cuando la vitalidad no es la misma y su cuatro monarcados en la división de todos los pesos, como caso único en la historia del boxeo, están enmarcados con ribetes de guantes dorados, como símbolo de misión cumplida a cabalidad, sin pretexto que valga.
Por su extensa y vibrante actividad en la división de los pesos pesados, el público poco recuerda que Holyfield fue campeón crucero del mundo y el mejor que haya pasado por esa olvidada categoría del pugilismo.
Hizo cinco defensas en los pesos cruceros y lo unificó para después, batirse con diecinueve ex monarcas del mundo en su trayecto por la división madre del pugilismo y son
: Pinklon Thomas, Michael Dokes, Jemes «Buster» Douglas, George Foreman, Larry Holmes, Riddick Bowe, Michael Moore, Ray Mercer, Bobby Czyz, Mike Tyson, Lennox Lewis, John Ru
íz, Hasim Rahman, Chris Byrd, James Toney, Larry Donald y Sultan Ibragimov.
Con estos diecinueve ex monarcas contendió 26 inquina que forman parte de la rica herencia y archivos especiales de la historia de la máxima categoría del pugilismo por su entrega y ansias por instinto de ofrecer espectáculos.
Mike Tyson, le expresó al promotor Don King, al ofrecerle combate contra George Foreman
: «Pelea Tú con él, yo no, porque es muy grande». Siempre Tyson rehusó
enfrentarse a George Foreman y Holyfield que jamás ha pesado más de
215 libras, ofreció sus mejores espectáculos pugilísticos con ambos rivales, estando los ex monarcas en pleno apogeo boxístico siendo los dos-Foreman y Tyson-los boxeadores más temibles por su descomunal «punch» de las últimas décadas de la categoría madre del boxeo organizado.
Aún con esta corta y significante campaña de 42 triunfos 9 derrotas, 2 empate con 27 nocaut de Evander Holyfield, que todos sus reveses se lo propinaron ex monarcas del boxeo, cobrándole a tres, vindicta y fueron ellos: Riddick Bowe, Michael Moorer y John R
uíz. Con Lennox Lewis empató y perdió.
Les presento a continuación el trabajo de los expertos de boxeo de ESPN, para su consideración tomando en cuenta la calificación y lugar que le ofrecen a «The Real Deal-El Buen Negocio» Evander Holyfield, en sus cincuenta seleccionados de mejores boxeadores de la historia a nivel mundial.
ESTA ES
LA FAMOSA LISTA DE LOS 50 MEJORES BOXEADORES DEL MUNDO SEGÚN LOS EXPERTOS DE
LA CADENA ESPN
1.
Sugar Ray Robinson 2. Muhammad Ali 3. Harry Greb 4. Henry Armastrong 5. Joe Louis 6. Willie Pep 7. Roberto Durán 8. Benny Leonard 9. Sam Langford 10. Jack Johnson 11. Jack Dempsey 12. Joe Gans 13. Sugar Ray Leonard 14. Gene Tunney 15. Bob Fitzsimmons 16. Jimmy Wilde 17. Ezzard Charles 18. Mickey Walker 19. Archie Moore 20.
Stanley Ketchel 21. George Foreman 22. Tony Canzoneri 23. Barney Ross 24. Jimmy McLarnin 25. Julio César Chávez 26. Marcel Cerdan 27. Rocky Marciano 28. Joe Frazier 29. Sandy Saddler 30. Ferry McGovern 31. Billy Conn 32. Carlos Monzón 33. José Nápoles 34. Emile Griffith 35. Marvin Hagler 36.
Eder Jofre 37. Thomas Hearns 38. Larry Holmes 39. Rubén Olivares 40. Evander Holyfield 41. Ted “Kid” Lewis 42. Alexis Argüello 43. Pernell Whitaker 44. Roy Jones Jr. 45. Bernard Hopkins 46. Mike Tyson 47.
Barbados Joe Walcott
48.
George Dixon 49. Mike Spinks 50.Salvador Sánchez.
Les agradezco, hagan estudio minucioso y saquen sus propias conclusiones y se percatarán que, esta selección que hizo Bert Randolph Sugar, conjuntamente con Teddy Atlas, es sencillamente ensayo, no se le puede dar otro calificativo.
Lo único, que saco como epílogo es lo que ya una vez, les adelanté, anteponen títulos ganados, fama y preferencia de nombre y se evitan de complicadísimo trabajo, en el cual la jerarquía en categorías y ser triunfante en calidad de oponentes sobresalen a cualquier otro requerimiento de exigencias como debe ser.
Estoy seguro que pudieron hacer mejor apreciación tomándose el tiempo necesario que implica selección tan ardua de los cincuenta mejores boxeadores a nivel mundial.
Con los conocimientos históricos y calidad de analista que es Bert Randolph Sugar, se pudo ofrecer selección más aceptable al público aficionado, como a la disciplina del boxeo, tomando en cuenta que no hubo sistema adecuado ni tiempo requerido y se refleja en la lista otorgada que no obedece a la verdadera calidad de los púgiles ubicados en casillas o enumeración como también otros extremadamente súper calificados.
Paragonar a Julio César Chávez con Roberto Durán, me tomó aproximadamente un año analizando sus registros, rivales de más envergadura, derrotas con quién y cómo. Retiros efímeros, sus causas y consecuencias. Dominio de categorías, valoraciones de triunfos, nocaut propinados en pro y en contra, plus marcas impuestas, palmarés de los oponentes, desmenuzar el trayecto profesional total y en fin, es campaña laboriosa que precisa de mucho tiempo, dedicación y objetividad para ofrecer resultados de confianza, lógicos y con pruebas.
Ofrecer una lista de esta magnitud precisa de intenso estudio por equipo y conlleva más de tres o cinco años, para presentarle al público trabajo decente de comprobaciones de comparaciones y pruebas que ofrezcan credibilidad.
Pregúnteles, qué sistema usaron y por no complicarse, lógico, fue de señalamiento por fama y títulos alcanzados que es lo que refleja la famosa lista y no examinaron como debe ser el trayecto completo de los boxeadores del listado.
Revise esta selección de los mejores cincuenta boxeadores de
la Cadena de Televisión ESPN, que designó como expertos boxísticos principales a Bert Randolph Sugar, escritor, crítico e historiador de boxeo conjuntamente con Teddy Atlas, que solo se conoce como entrenador de boxeo y hoy forma parte de los analista de boxeo de ESPN.
Y, sin que les cause risa, solamente reviendo el listado, pareciera que lo confeccionaron en ocho horas de trabajo jugando dominó, con tragos de güisqui y una caja de tabacos cubanos.
Lo normal para paragonar y ubicar a los ex campeones no se reverbera en la gran mayoría de los casos. Señores, somos latinos y no por esa razón vamos hacer justo con unos y con otros no, y es la razón, del por qué les hago la siguiente interrogante.
¿Creen ustedes, que Joe Frazier, José «Mantequilla» Nápoles, Thomas Hearns, Rubén Olivares y Eder Jofre deben estar en casillas anteriores a Evander Holyfied?
Aclaro, no estoy diciendo que los boxeadores latinos antes mencionados no merezcan integrar esta lista de los cincuenta mejores púgiles según los expertos de ESPN. Sin embargo, ninguno de ellos ni Joe Frazier y menos Thomas Hearns, deben anteponerse a Evander Holyfield, por considerarlo inaudito, porque ninguno enfrentó triunfante a tropa de verdaderos combatientes como lo hizo el hombre conocido también con el mote «The Real Deal-El Buen Negocio».